Nuevos datos publicados por la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), medidos en condiciones de conducción reales, proporcionan evidencia de que los coches diésel de última generación emiten bajas emisiones de contaminantes en carretera.

Unos 270 nuevos tipos de vehículos diésel homologados con el último estándar Euro 6d-TEMP se introdujeron en el mercado europeo durante el año pasado. Los datos de ACEA muestran que todos estos vehículos diésel están muy por debajo del umbral de NOx de la prueba de emisiones reales de conducción (RDE), que se aplica a todos los vehículos nuevos desde septiembre de 2017. “Es más, ya día de hoy la mayoría de estos vehículos muestran resultados que están por debajo del umbral de NOx más estricta que será obligatoria a partir de enero el 2020”, afirman desde la patronal europea.

El Club ADAC estima que hay más de 1.200 coches diferentes compatibles con la RDE disponibles en la actualidad y su disponibilidad aumenta rápidamente. Según pruebas independientes en carretera de vehículos diésel compatibles con la RDE, elaboradas por ADAC, los motores diésel modernos emiten un 85% menos de NOx de media que los coches Euro 5, llegando a la conclusión de que los últimos motores diésel son “muy limpios”. Su prueba adicional demostró que los mejores resultados de los diésel Euro 6 RDE-compatibles emiten un 95-99% menos de NOx que los Euro 5.

Erik Jonnaert, secretario general de la ACEA, ha señalado que “estos nuevos resultados demuestran que los coches diésel modernos, apoyados por las políticas de renovación de la flota y en combinación con sistemas de propulsión alternativos, jugarán un papel importante en ayudar a que en las ciudades se cumplan los objetivos de calidad del aire. En paralelo, los vehículos diésel seguirán siendo importantes para reducir las emisiones de CO2 a corto y medio plazo, a pesar de todos los fabricantes están ampliando su oferta de coches eléctricos”.

En palabras de Jonnaert, “los fabricantes de automóviles han hecho importantes inversiones para reducir rápidamente las emisiones de NOx. Es importante que dejemos de demonizar la tecnología diésel en su conjunto. En su lugar, es necesario diferenciar entre la vieja flota de diésel y la última generación de vehículos”.