Los expertos agrupados en Transport&Environment han elaborado un informe en el que afirman que Europa debe vender su último automóvil con motor de combustión a principios de la década de 2030 como mínimo y como máximo 2035, si se quiere descarbonizar por completo para 2050 y cumplir así con el Acuerdo de París. Para ello proponen una serie de medidas para renovar el parque automovilístico.

Este informe llega cuando en nuestro país se ha conocido el borrador del Anteproyecto de Ley del Cambio Climático que vetaría las ventas de coches de gasolina y diésel a partir del 2040, con el fin de que en 2050 dejen de circular turismos que emitan CO2. Al respecto, Faconauto solicitó en su reciente reunión con Industria que cualquier cambio normativo alrededor de la automoción se consensúe previamente con el sector.

Aunque en 2035 sólo se vendieran turismos de emisiones cero, la flota restante seguirá activa y emitiendo millones de toneladas incluso en 2050

Otros países como Reino Unido o Francia manejan calendarios similares, pero el informe apunta que estos plazos son muy ajustados. Según el analista de Transport&Environment, Thomas Earl, “si queremos evitar un peligroso cambio climático, tenemos que cambiar el mercado de coches eléctricos mucho más rápido de lo que se ha propuesto”.

Aunque en 2035 sólo se vendieran turismos de emisiones cero, la flota restante seguirá activa y emitiendo millones de toneladas incluso en 2050. Por eso se necesitarían medidas para “acelerar la renovación de la flota”, indica el informe; por ejemplo, limitar la antigüedad de los coches a la hora de circular, planes de apoyo a la retirada de vehículos más viejos o la creación de zonas de emisiones dentro de las ciudades.