Desde que comenzó 2012, las industria del automóvil ha anunciado inversiones en España por valor de 800 millones. Nissan invertirá en los próximos dos años 300 millones y Fiat Industrial ha anunciado la puesta en marcha de un plan industrial para Iveco en España que supondrá una aportación de 500 millones en cuatro años y la creación de 1.200 empleos.

Estos datos, junto con el hecho de que, como dice José Manuel Machado, presidente de Ford en España, «El conocimiento acumulado en nuestro país en cuanto a producción de automóviles en los más de 35 años que llevamos fabricando y exportando a todo el mundo ha generado un entramado industrial que nos sitúa a la altura de Alemania, Japón y Estados Unidos». Ponen en boca de Mario Armero, vicepresidente de Anfac (Asociación de Fabricantes de Automóviles y Camiones) que el sector del automóvil puede liderar el crecimiento en España».

Con un 10% del PIB, la automoción lleva a remolque gran parte del peso de la economía productiva española. Es la industria más poderosa del país y el segundo sector más importante de la economía, solo por detrás del turismo. Unos 300.000 españoles viven de él, cifra que puede ir en aumento gracias a la confianza que genera nuestro país en las empresas.

Sin embargo, la crisis y la caída del consumo interno amenazan con hacer tambalearse al vehículo del crecimiento económico. Según Mario Armero, «en 2007 se vendieron 1.750.000 coches en España, mientras en 2012 apenas llegamos a 700.000», es decir, nuestro país retrocede a niveles de los 80. En el último mes, las matriculaciones cayeron un 17,2% respecto a 2011, marcando el peor julio de la historia.

Cifras que pueden empeorar por algunas medidas de ajuste. Anfac estima que una subida de 3 puntos de IVA provocará una caída adicional de las ventas de entre 20.000 y 25.000 coches. Según la asociación, esta subida tendría que haber ido acompañada de «un plan Renove como el que ha habido en Francia». El parque automovilístico español envejece a pasos agigantados. El 42% de los coches que circulan por España tienen más de 10 años.

Solo gracias a la balanza comercial y a la solidez de sus cimientos, el sector apenas se ha resentido. «Mientras la industria en general ha destruido un 20% de empleo en 2011, la automoción solo ha reducido un 8% sus plantillas», explica Armero. Alan Mulally, presidente de Ford Motor Company. anunció en una visita reciente a su fábrica de Valencia que invertiría más de 1.200 millones en España ya que «está convencido de que el Gobierno está tomando las medidas necesarias».

Se trata de un sector que puede ser el motor del país pero que necesita que no se le pongan obstáculos. Anfac ha puesto en marcha su Plan 3M, con el que pretende que España vuelva a los 3 millones de unidades.

Y eso solo se puede conseguir mejorando algunos puntos. Para empezar, la logística: «Hoy en día sacar un coche de España y llevarlo a Europa es más caro que en Italia», explica Armero. Por ejemplo, crear el Corredor del Mediterráneo ahorraría «300 euros por coche fabricado por Ford», según la Fundación Pro-AVE. Armero también aboga por liberalizar los puertos («la ruta Algeciras-Tánger es la más cara de Europa»), aumentar la formación de los trabajadores de las plantas («que llega solo a unos pocos»), y lograr una mayor unidad de mercado, ya que «en hay cien normativas diferentes en vigor». Muchos países ya apuestan por ello. Reino Unido, EE.UU. y Francia están invirtiendo en motor y España tiene la capacidad para hacerlo. Al fin y al cabo «un país necesita industria, no puede ser solo turismo».