El parque de vehículos de Albacete, como el de toda España, envejece día a día, sin embargo desciende el número de pasos por el taller. El deterioro de la economía lleva a los consumidores a evitar las revisiones preventivas e, incluso, las repraciones. La Asociación Provincial de Talleres de Reparación de Vehículos y Afines de Albacete (Apetreva), muestran su preocupación por esta tendencia que ha conducido a un descenso de la facturación de los talleres albaceteños de un 14 %.

El presidente de Apetreva, Antonio Atiénzar, muestra su preocupación por el abandono en el mantenimiento de vehículos y sobre todo por la pérdida de la costumbre de realizar una puesta a punto antes de salir de vacaciones con el coche. Antonio Atiénzar asegura que "pasar por un taller y que le echen un ojo a la amortiguación, los frenos y el circuito de refrigeración es muy barato y se gana mucho en seguridad".

El presidente de Apetreva, incide en que los talleres de chapa y pintura tienen problemas derivados de el hecho de estar ligados a las aseguradoras, que cada vez aprietan más los precios e imponen sus tarifas. Cuando el desperfecto no lo paga la compañía aseguradora, «lo que más se vende es cinta aislante, es lamentable ver por la calle cada vez más coches que van parcheados por no pasar por el taller».

Otro de los casos en los que se intenta eludir la visita al taller es en el de la retirada de coches por las grúas ya que cada vez es más habitual que los conductores soliciten que se deje el vehículo en casa para evitar la visita al taller. Hay ocasiones en las que la grúa deja el coche en el taller y no dejan que se repare, lo que implica un perjuicio para el taller en cuanto a espacio, a pesar de la ley que impide el abandono de automóviles en estos establecimientos.

En el caso de los vehículos industriales, desde el año 2007 ha desaparecido más del 45% del parque existente, ya no se visita los talleres cuando hay una avería y se opta por no reparar y recurrir a otros vehículos de la flota dejando los estropeados en el dique seco. Las revisiones se alargan. «lo habitual es que las revisiones de mantenimiento se hagan a los 25.000 kilómetros y actualmente se están alargando hasta los 40.000 con lo que ello conlleva. Antes se iba cinco veces al año al tallery ahora sólo dos y eso nos está dejando muchas pérdidas en los
talleres que nos dedicamos a los camiones».

Las motocicletas son las más olvidadas, cuando se estropean se opta por dejarlas aparcadas en casa o repararlas sin pasar por un taller, con los conocimientos del propio conductor. Las ventas de estos vehículos se están desplomando. Las utilitarias son las únicas que se libran de la
quema y mantienen sus ventas ya que las de gran cilindrada están sufriendo descensos de hasta un 60% en las ventas.