La planta de Figueruelas va a ser la primera fábrica europea de Opel que produzca un coche eléctrico, el Corsa, en 2019. Su implantación va a proporcionar un 'know how' muy importante tanto a Opel como a las auxiliares, que ya están preparándose para los componentes que necesitará este modelo. A ello, también ayudarán las subvenciones que aportará el Ejecutivo autonómico en esta materia, informa El Periódico de Aragón.

Por su parte, la Fundación CIRCE, ubicada en el campus Río Ebro, está trabajando en recargas inalámbricas, mientras que la Fundación del Hidrógeno, el centro de investigación impulsado por la DGA en 2003 con el apoyo de la industria aragonesa, ya está jugando un papel clave en el desarrollo de esta tecnología.

Su director gerente, Fernando Palacín, subraya que aunque ahora los eléctricos puros están mejor posicionados, fundamentalmente porque se empezó a investigar antes, a largo plazo “acabarán imponiéndose” los coches de pila de combustible, que permite transformar el hidrógeno en electricidad. “Cuando eso suceda habremos acumulado una gran experiencia”, indica Palacín, para destacar que las principales ventajas del vehículo de hidrógeno es que los tiempos de recarga son muy inferiores (apenas cinco minutos) y que su autonomía es mayor. El principal inconveniente es su precio (casi el doble que los eléctricos) y que el maletero es más pequeño porque el tanque de hidrógeno ocupa más espacio.

Por otro lado, Aragón podría exportar su conocimiento y experiencia en la fabricación de los puntos de recarga, continúa la información de El Periódico de Aragón. La Fundación del Hidrógeno ya puso en marcha una hidrogenera en Walqa en el año 2010, una estación que tiene la particularidad de que la producción de hidrógeno se realiza a partir de fuentes renovables (solar y eólica).

El potencial de Aragón en energías verdes también juega a favor de la comunidad en esa carrera por convertirse en epicentro de la movilidad. “En Aragón se podría almacenar la energía renovable excedente en forma de hidrógeno”, subraya el empresario aragonés y miembro del clúster de la Energía de Aragón, Zoilo Ríos, que apuesta también por los vehículos de gas natural porque el despliegue de sus infraestructuras “ya está hecho”.

Opel es otro de los que apuesta por los coches de gas; de hecho, la planta de Figueruelas va a fabricar este año 24.000 vehículos de GLP, el triple que en 2013. En lo que coinciden los expertos es que se necesita más tiempo para impulsar una transición coherente. En palabras de Ríos, “tenemos dos gasolineras con puntos de carga para eléctricos y la demanda es testimonial, por eso no entendemos las prisas por parte del Gobierno”.