El gobierno cántabro ha aprobado una partida de 500.000 euros con destino a un plan de ayudas a la venta de vehículos nuevos, que supondrá un ahorro de 1.200 euros para cada comprador en el precio final del vehículo.

300 € serán aportación directa del gobierno de Cantabria y los otros 900 € por los concesionarios, con el objetivo, compartido, de reactivar la venta de vehículos, renovar el parque automovilístico y mantener los puestos de trabajo. El plan de ayudas se dirige a la adquisición de vehículos nuevos -turismos, todoterrenos y furgonetas ligeras de hasta 3.500 kg-, siempre que se entregue un vehículo de más de 10 años de antigüedad para su destrucción.

La compra debe realizarse en alguno de los concesionarios cántabros y el vehículo no debe sobrepasar los 30.000 euros (impuestos incluidos). El plan empezará a aplicarse el 9 de julio y se prolongará hasta que se agote el presupuesto, con el 15 de diciembre como fecha límite.

Con esta medida los concesionarios cántabros confían en vender 1.000 vehículos más de los inicialmente previstos, llegando de este modo a las 7.500 unidades vendidas a final del 2.012