Tanto CETRAA como cada una de las Asociaciones que la forman han defendido siempre, lo siguen haciendo y lo seguirán haciendo en el futuro, a los talleres que cumplen con la totalidad de sus obligaciones legales y, en general, van más allá de dichas obligaciones, para ofrecer un servicio excelente a sus clientes.

 

Siempre han existido las empresas y los empresarios "pirata". Ahora bien, no es de recibo que se generalice el término y se aplique a todo un colectivo, el de los talleres de reparación de vehículos. Ni ha sido cierto, ni es cierto ahora.

No podemos olvidar que estamos inmersos en una de las peores crisis económicas que recordamos. En estas circunstancias hay quien, ciertamente, siente la tentación de hacer las cosas tratando de competir deslealmente y hemos podido apreciar un cierto incremento en la proliferación de algunos talleres que se colocan o bien en una situación de clara ilegalidad o bien, en lo que, quizá sería más acorde con la justicia y la realidad social, en situaciones de irregularidad administrativa. Así, esas irregularidades, ese incumplimiento de obligaciones legales implica que no todos jugamos en el mismo terreno de juego ni con las mismas reglas. Esto es lo que podemos denominar sin ambages competencia desleal.

Hemos de decir con toda claridad que la actuación al margen de la legalidad vigente como recurso frente a los problemas derivados de la crisis económica es una salida falsa que deteriora la confianza del cliente, afecta a la rentabilidad de quienes trabajamos cumpliendo con las obligaciones legales; invirtiendo en materia de seguridad; haciendo frente a TODAS nuestras obligaciones, fiscales, laborales, medioambientales o de prevención de riesgos o protección de datos personales y preocupándonos por el trabajo bien y la seguridad de los vehículos. Esto es lo que nos da la credibilidad a la que nos hemos hecho acreedores la inmensa mayoría de los talleres de España, muchos de ellos agrupados en sus respectivas asociaciones provinciales, autonómicas o nacionales, como CETRAA.

Pero hemos de definir qué es "pirata" y qué no lo es. No vaya a ser que utilizando el término genéricamente terminemos por estigmatizar a todo un colectivo. Todos hemos vivido la situación de fabricantes de piezas o recambio alternativo, denominado acertadamente por la Unión Europea como de "calidad equivalente" en muchísimas ocasiones, que, sin embargo, eran sistemáticamente decomisados y considerados como recambio pirata hasta que la Unión Europea definió los plazos en que una empresa fabricante puede mantener la posición de fabricación unilateral sin permitir la entrada de competidores. Eso no es piratería sino darle al consumidor la oportunidad de elegir. Ahora bien, esos competidores lo hacen cumpliendo estrictamente todas las reglas del compromiso con la seguridad, homologación en materias de seguridad y medio ambiente y respeto absoluto a la legalidad de cada país.

Cosa diferente es utilizar técnicas fraudulentas de copia y engañar al consumidor dándole gato por liebre. Es lo que, por desgracia, estamos acostumbrados a ver en marcas de lujo, con copias descaradas que, efectivamente, engañan al usuario. Esta distinción viene al caso para fijar los términos en los en que nos movemos y no lanzarnos a una caza de brujas.

Desde CETRAA no podemos defender, jamás lo hemos hecho, y por ende, los perseguiremos, a quienes fabriquen, produzcan o plagien materiales, maquinaria o programas informáticos que no respeten los derechos de quienes han invertido miles o millones de euros en su desarrollo. Porque esa inversión en Innovación, Desarrollo e Investigación es la que implica la mayor de las seguridades para todos y supone, al mismo tiempo, la garantía del desarrollo empresarial y la creación de riqueza y puestos de trabajo.

De igual modo el mensaje es claro para todo aquel que sienta la tentación de, en estas u otras circunstancias, tratar de abrir una empresa ilegal en nuestro sector, sea de fabricación, sea de reparación. Deben saber que tanto CETRAA como sus asociaciones miembro les van a perseguir legalmente.

Quienes utilicen software ilegal o maquinaria no homologada incurren, además de en una ilegalidad sancionable, en una posición de irresponsabilidad total, por cuanto que del buen uso de esas máquinas y software legal dependen en buena medida la seguridad de los vehículos y, lo que es más importante, la de las personas.

CETRAA desea colaborar con la Comisión Anti Piratería en el Automóvil y desea formar parte de ella para llevar a la misma, precisamente, la voz de todos los talleres que, cumpliendo la legislación vigente, observan, en muchas ocasiones impotentes, que algunos desaprensivos les hacen una competencia desleal y contra quienes les resulta difícil competir. Por lo mismo, CETRAA puede y debe exigir a la Administración una mayor implicación y contundencia en le persecución de las actividades ilegales pero no quedándose en lo fácil, que es sancionar a un taller porque no ha hecho un resguardo de depósito o no tiene expuesto al público en lugar preferente el horario de atención al público.

NO, a esto decimos NO. Ya basta de ir a lo fácil. Lo que CETRAA y todos los talleres queremos es que la Administración se implique y ERRADIQUE de una vez a quienes sin pudor ni rubor alguno, se jactan de su ilegalidad, a quienes trabajan en una empresa como asalariados y luego, fuera de horas, también fuera de horas "administrativas", y, por lo tanto, fuera del horario de atención al público en la Administración, realizan chapuzas que, en algunos casos, son, pura, lisa y llanamente, talleres o empresas clandestinas. Contra estos es contra quienes primordialmente se debe actuar. Quien incumple sus obligaciones fiscales o laborales, normalmente, tarde o temprano recibe su justo y merecido castigo, pero quienes actúan con total descaro al margen de la legalidad básica, sin permisos de ningún tipo, no son, precisamente, quienes sufren las consecuencias de la actuación de la Administración. Y estos son el cáncer de un sector vigilado como pocos pero al que no se le hace mucho caso cuando nuestras asociaciones miembro nos informan de las denuncias de casos de talleres clandestinos contra los que la Administración no actúa cerrándolos inmediatamente con las sanciones y contundencia debidas.