Defensores y escépticos de la electrificación del automóvil, a análisis en World Shopper

Defensores y escépticos de la electrificación del automóvil, a análisis en World Shopper

Ricardo Oliveira, promotor de World Shopper Conference Iberian 2018, explica en un artículo las opiniones a favor y en contra de la electrificación del automóvil. En el lado de quienes la defienden “se mezclan motivaciones genuinas con intereses políticos y estrategias de marketing”, destaca el experto.

“Al margen de eventuales demagogias, la justificación esencial de la electrificación del automóvil apela a la creciente concentración de los seres humanos en zonas urbanas y la perfecta adecuación de los BEV (Battery Electric Vehicle; vehículos eléctricos puros) a la circulación en estos medios. No me refiero sólo a la eliminación de emisiones locales, sino también a su conducción silenciosa y agradable”, asegura Oliveira, para quien “es evidente que hay problemas por resolver, pero una revolución tecnológica no se implementa sin desafíos y, sobre todo, sin una visión consistente del largo plazo”.

Pero también hay voces discordantes en este proceso de ruptura, según el experto, “más o menos sustentandas en argumentos válidos, algunas de ellas muy influyentes en el sector automovilístico, como las de Carlos Tavares o Sergio Marchionne”.

Entre los argumentos relevantes y que más frecuentemente emplean los escépticos, se encuentra el del verdadero nivel de emisiones de CO2 de un Vehículo Eléctrico. No sólo en términos de producción y de reciclaje del vehículo, con sus correspondientes baterías, sino principalmente respecto al nivel de las emisiones emitidas durante el producción de la energía eléctrica.

Oliveira se hace eco de un estudio comparativo del ciclo de vida (Life Cycle Assessment o LCA) de vehículos eléctricos y térmicos elaborado por Maarten Messagie, un científico belga de la universidad de Vrije (Bruselas). Se basa en un nivel medio de emisiones durante el proceso de producción de electricidad (300g CO2 / kWh), que tiene en cuenta la realidad de todos los países europeos. En el caso de Polonia, donde se alcanza el nivel máximo de emisiones en este proceso (600g CO2 / kWh), el Vehículo Eléctrico mantiene una ventaja frente al Diesel comparado (menos el 25% de las emisiones de CO2) en un escenario de LCA.

La tendencia hacia la electrificación de la industria del automóvil está siendo aprovechada por sus defensores para sobrevalorar sus argumentos. En opinión de Ricardo Oliveira, “tiene mucho sentido tener la garantía de que esta tendencia se sustenta en dictámenes científicos, independientemente de todo el ruido comercial, político y social existente”.

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