La investigación de la Policía Local de Talavera de la Reina para esclarecer los hechos ha sido bastante compleja debido a que han tenido que visitar un centro de tratamiento de residuos, varios talleres y revisar el procedimiento de reciclado de vehículos, informa la Cadena Ser.

Tras conocer el vertido ilegal, los agentes iniciaron las gestiones tomando como referencia la matrícula que había en uno de los paragolpes que, posiblemente, el autor de los hechos olvidó anclada al mismo.

Realizar vertidos en el medio natural puede ser sancionado con multas de hasta 45.000 euros, conforme a la Ley de Residuos y Suelos Contaminados de 2011

A través de la placa, el Equipo de Medio Ambiente de la Policía Local identificó a los anteriores propietarios del vehículo al que correspondía la matrícula, para conocer el momento en el que se había producido el cambio, en qué taller se había hecho, cuál había sido su proceso hasta llegar al vertido y quién o quiénes lo habían realizado.

Una vez clarificado el taller donde se hizo el último cambio de la matrícula, los agentes comprobaron que uno de los trabajadores fue quien arrojó los paragolpes en un paraje natural próximo a Talavera. La Policía Local ya ha dado parte de lo ocurrido a los servicios de Medio Ambiente del Ayuntamiento para que tramiten la pertinente sanción.