Los agentes de la Policía Local de Sant Antoni (Ibiza) han desmantelado dos talleres mecánicos de vehículos que trabajaban de forma clandestina y en los que se podría estar explotando laboralmente a ciudadanos extranjeros y cometiendo infracciones contra el medio ambiente.

Las investigaciones se iniciaron después de que los policías detectaran que un edificio situado en la zona de Can Tomàs, era dedicado a la reparación de vehículos particulares, a pesar de que el negocio "carecía de las licencias y formalidades legales". Asimismo, los policías sospechaban que se pudiera estar explotando a extranjeros.
Así, los agentes montaron dispositivos de vigilancia en los alrededores y determinaron que en los locales se realizaban trabajos de mecánica, chapa y pintura. Los responsables de los talleres, según pudieron averiguar, eran tres hombres de origen paraguayo, de entre 36 y 47 años, que tenían a su cargo a dos compatriotas "en penosas condiciones de salubridad".
Tras esta vigilancia, técnicos del Ayuntamiento y agentes de la Policía Local realizaron una inspección y verificaron que había "innumerables deficiencias" y que se estaban cometiendo infracciones administrativas y penales. En concreto, el taller funcionaba sin la licencia correspondiente y carecía de los requisitos que marca la ley para el reciclaje de los aceites usados y de otros líquidos -que supuestamente eran vertidos directamente a la tierra o al alcantarillado- o de las baterías gastadas. Además, se localizaron botellas de acetileno, un gas muy inflamable que se usa en máquinas que en estos talleres no cumplían las condiciones que exige la ley.
Los técnicos advirtieron del peligro de lo inspeccionado y los policías cerraron cautelarmente los talleres. En uno de los locales, además, se localizaron ordenadores, GPS y equipos electrónicos y de música cuya procedencia no pudo ser explicada por los dueños y que se han enviado a la Guardia Civil.
Los tres responsables de los talleres fueron imputados por un delito contra los derechos de los trabajadores, otro contra el medio ambiente y un tercero de receptación, y quedaron en libertad aunque deben comparecer en el juzgado cuando se les cite. Por su parte, a los dos trabajadores se les citó en comisaría por estar en situación irregular.