El 37 % de los españoles son partidarios de sufragar los costes de las infraestructuras del vehículo eléctrico a través de impuestos públicos, siempre que resulte medianamente asequible para la economía del ciudadano, indica un estudio realizado por la plataforma de vehículos en la red AutoScout24.

El informe, difundido con motivo de la recién aprobada normativa europea que exige a España multiplicar por 60 sus puntos de recarga, hasta los 82.000 en 2020, muestra cómo la escalada del precio de los carburantes y la necesidad de una movilidad más fluida en las grandes ciudades acrecienta el interés por el vehículo eléctrico, cuyo coste apenas roza los 1,5 euros por cada cien kilómetros. Según las previsiones del Gobierno, dentro de siete años circularán ya cerca de 2,5 millones de vehículos de este tipo por nuestras carreteras.

Sin embargo, únicamente el 21 % (frente al 22 % de los europeos) considera que deben ser los conductores de vehículos los que carguen con el peso de la tributación, conscientes de las múltiples ventajas que estos modelos tendrán sobre el bienestar general cuando se conviertan en una alternativa real de movilidad.

El apoyo de todos los contribuyentes para soportar el coste de los 8.000 millones de euros, aproximadamente, que supondrá crear una red mínima de puntos de recarga en toda la UE, se traducirá a la larga en una menor dependencia del crudo, pero, sobre todo una menor contaminación ambiental y acústica.

El 19 % de los españoles, por otro lado, cree justo que se exima del pago de impuestos a los usuarios del coche eléctrico e incluso se les estimule con iniciativas como el aparcamiento gratuito.