El Gobierno de Pedro Sánchez planea incrementar los impuestos que gravan el gasóleo para equiparar la carga fiscal que soporta el diésel con la que tiene que hacer frente la gasolina. Según informa el diario Expansión y nuestros compañeros de la revista Todotransporte, esa subida impositiva significaría un encarecimiento de 9,55 céntimos por cada litro de gasoil.

En cualquier caso, el periódico económico asegura, citando a fuentes del Partido Socialista, que el Ejecutivo de Sánchez pretende llevar a cabo ese incremento de impuestos sobre el gasóleo “de forma escalonada”, según avanzan desde el entorno de la nueva ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera.

De salir adelante los planes del Gobierno, las arcas del Estado ingresarían una cantidad cercana a los 600 millones de euros sólo en el primer año, para alcanzar los 2.100 millones de euros “en menos de cuatro años”, siempre según las fuentes citadas por Expansión, que desvelan que el Ministerio de Transición Ecológica ya ha creado un grupo de trabajo para implementar la medida.

En la actualidad, cada litro de gasóleo soporta una carga fiscal de alrededor de 30 céntimos, mientras que los impuestos a la gasolina se sitúan en el entorno de los 40 céntimos por litro, por lo que la equiparación impositiva que prepara el Gobierno supondría subir más de un 33% los impuestos del diésel.

Este incremento impositivo vendría a sumarse a los contemplados en los presupuestos que el exministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, envió al Congreso y que el nuevo Ejecutivo de Sánchez asumió como propios, y que contemplaban la eliminación del céntimo sanitario para equiparar al alza los diferentes impuestos autonómicos que vienen cobrándose desde 2002.

De salir adelante ambas iniciativas, las comunidades autónomas que hasta ahora no cobraban el céntimo sanitario podrían ver incrementado el precio del gasóleo en más de 17 céntimos si se tiene en cuenta el IVA que se aplica a los carburantes.