El Gobierno de La Rioja ha aprobado un decreto por el que se regula la Inspección Técnica de Vehículos de la Comunidad Autónoma. La norma abre la posibilidad de que se instalen nuevas ITV en La Rioja mediante un sistema de autorización previa que garantiza la calidad y homogeneidad del servicio, así como el fin último de asegurar la seguridad vial.

Hasta ahora convivían dos modelos de gestión, el de concesión y de autorización. El nuevo decreto unifica este sistema de prestación de servicio, estableciendo un modelo de autorización único. Esto supone que, a partir de la publicación de este Decreto, cualquier entidad que cumpla los requisitos establecidos por la legislación estatal y autonómica para la prestación de este servicio podrá ser autorizada por la Dirección General de Industria del Gobierno de La Rioja.

Como novedad, la norma prevé dos requisitos necesarios para recibir autorización para prestar este servicio. Por un lado la empresa solicitante tiene que disponer de la acreditación de la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) de su capacidad técnica para poder comenzar con esta actividad. El objetivo es prestar el servicio con las máximas garantías de objetividad y calidad. Por otro lado, la empresa debe presentar un
estudio de viabilidad de las nuevas estaciones, garantizando la sostenibilidad de la red de estaciones.

El Decreto establece dos fases para el proceso de autorización. La primera es la fase de autorización de la instalación y su objetivo es acreditar las características técnicas de la estación y su repercusión en la red de estaciones de ITV de La Rioja. Habilita un plazo máximo de dos años para construir, equipar, contratar el personal y conseguir la acreditación de la competencia técnica de ENAC.

La segunda es la fase de autorización de funcionamiento y habilita para prestar los servicios de ITV.

Por otro lado, el Decreto establece también otros requisitos para la autorización de las estaciones, como la compatibilidad de los socios, los directivos y el personal de la empresa (posibles incompatibilidades con actividades relacionadas con comercio de vehículos, talleres de reparación, transporte...); características y experiencia mínima del personal, superficie de las estaciones y número mínimo de líneas, sistemas informáticos, etcétera. Asimismo, establece la necesidad de que cada estación fija cuente con una estación móvil para asegurar que el servicio se siga prestando en las mismas condiciones para los usuarios.

Respecto al régimen económico en que se presta el servicio, la Consejería de Industria, Innovación y Empleo aprueba mediante una orden las tarifas máximas en función del coste real del servicio, que podrán ser actualizadas en función de la variación de este coste y la evolución del IPC.

Finalmente establece una serie de medidas de supervisión y control sobre la actuación de las estaciones, así como la legislación aplicable en caso de necesidad de imponer sanciones.

La red de estaciones de ITV de La Rioja está constituida actualmente por cuatro estaciones fijas y dos unidades móviles. Las estaciones fijas se sitúan en Santo Domingo de la Calzada, Calahorra y dos en Logroño. Las unidades móviles dependen de las estaciones situadas en Santo Domingo y Calahorra y acercan a todos los municipios riojanos