El consumo es uno de los aspectos más valorados or los posibles compradores de un vehículo eléctrico. Pero no es el único. El Instituto alemán IFA parece haber encontrado otra ventaja a los coche eléctricos: son bastante más baratos a la hora de mantenerlos. En un estudio publicado recientemente, el organismo teutón señala que los conductores de estos coches ecológicos ahorran hasta un 35% más sobre su presupuesto de mantenimiento en ocho años de uso, con relación a los conductores de coches alimentados por gasolina o diésel.

 

Así, un vehículo urbano, recorriendo 8.000 kilómetros al año, exigiría, al menos, 3.650 euros de mantenimiento en ocho años, frente a los 2.350 euros para un coche 100% eléctrico. Algo razonable, ya que estos automóviles no tienen elementos de desgaste como correas de distribución o tubo de escape, por poner dos ejemplos. A cambio, los eléctricos exigen ciertos tratamientos específicos, como los relacionados con su sistema de refrigeración o con las baterías.