La actividad de este taller ilegal, cuyo responsable ha sido denunciado por el Seprona, se centraba en la reparación de turismos con piezas de desguace de terceros vehículos y, además, publicitaba la venta de piezas a través de Internet, informa la Guardia Civil y recoge La Vanguardia.

La investigación se desarrolló en la última semana de noviembre, comprobando que en el interior del almacén se encontraban al menos doce vehículos y maquinaria propia de reparación de automóviles como elevadores, bombas de extracción de fluidos, bidones de aceites y herramientas.