Los europarlamentarios apoyaron, el pasado 3 de octubre, el plan para reducir las emisiones de CO2 de turismos nuevos en Europa hasta un 20% en 2025 y hasta un 40% de cara a 2030. Los niveles son superiores al 30% propuesto por la Comisión Europea para 2021, informa la web de Faconauto.

Además, los fabricantes que superen los porcentajes establecidos deberán pagar una multa que la Unión Europea invertirá en formación para trabajadores afectados por los cambios provocados por la transición ecológica. Asimismo, deberán garantizar que los vehículos menos contaminantes (eléctricos y los que emiten menos de 50 gramos de CO2) representen un 20% de los coches y furgonetas nuevos en 2025 y un 35% en 2030.

El Parlamento Europeo ha solicitado que se proponga en un plazo de dos años y un mecanismo para medir la emisiones de CO2 en condiciones reales de conducción mediante un dispositivo portátil, similar al que se ha introducido recientemente para controlar los óxidos de nitrógeno.

En cualquier caso, se trataría de la posición del Parlamento Europeo de cara a las negociaciones que deben mantener con los Estados miembro, quienes todavía deben aprobar sus líneas rojas en la reunión de ministros de Medio Ambiente, que tendrá lugar el próximo 9 de octubre.