"En sus 126 años de historia, Robert Bosch GmbH se ha dedicado, sobre todo, a una cosa: fabricar productos. Producimos sistemas de inyección y sensores, semiconductores, frigoríficos, martillos perforadores y mucho más. Bosch, como empresa tecnológica y de servicios es, sobre todo, un fabricante de productos de tecnología avanzada y un proveedor de servicios tradicionales y lo seguiremos siendo. Pero, somos conscientes de que nuestro modelo de negocio se encuentran ante un cambio muy profundo. La conexión en red a través de internet es una de las tendencias globales más potentes y muchas empresas lo siguen subestimando. Nos encontramos ante un cambio de paradigmas, que cambiará a fondo nuestra actividad económica", señala Volkmar Denner, nuevo presidente de la Alta Gerencia de Robert Bsch.

Denner señala que, desde que se creó internet, ha habido una serie de saltos tecnológicos muy importantes. "Queremos unir el mundo virtual con el mundo físico. Esto significa, que ya no solo fabricaremos cosas, sino que esas cosas estarán conectadas entre sí a través de internet y que ofreceremos servicios complementarios con un valor añadido para los clientes", explica.

Estas cosas conectadas en red pueden ser vehículos que recogen datos sobre el tráfico en su entorno y se intercambian informaciones acerca de atascos. Otro ejemplo es la plataforma e-Mobility en Singapur, donde hemos creado una infraestructura para vehículos eléctricos. La filial Bosch Software Innovations GmbH ha desarrollado el complemento virtual, una plataforma de software. Con la solución e-Mobility basada en internet, los conductores encuentran estaciones de recarga libres, lo que es muy importante, especialmente en las grandes urbes. Dentro de esta plataforma abierta y flexible se pueden realizar también otros tipos de servicios, como la posibilidad de que los conductores accedan a tarifas específicas o la planificación de rutas que incluyan sistemas de transporte alternativos.

En el siguiente nivel se conectan los participantes de un subsistema del internet de las cosas y de los servicios (también llamado ecosistema) con un software de plataforma, como en Singapur con la plataforma e-Mobility. El software de dichas plataformas se tiene que programar y comercializar, lo que abre las puertas a otro mercado interesante. Y, finalmente, los usuarios de un sistema envían datos a la plataforma, lo que abre nuevas oportunidades de negocio. Los datos se pueden aprovechar para desarrollar servicios y aplicaciones (Apps) y ofrecérselos a los clientes finales a través de los portales adecuados.

"En Bosch esperamos que el mercado para los distintos productos alrededor del internet de las cosas y de los servicios crezca con bastante fuerza y nos preparamos para este desarrollo. En todos los campos de negocio que tienen que ver con tecnología ya disponemos de una experiencia muy amplia. Creemos que el desarrollo en esta área es previsible en el marco de las incertidumbres normales. Donde sí hay una gran incertidumbre y apenas se puede planificar es qué aplicaciones (p. ej. las Apps para los iPhone) se van a imponer en el mercado. La división Car Multimedia de Bosch, por ejemplo, ha desarrollado ya una App de navegación", apostilla.