El sector de talleres de reparación de automóviles de la Federación de Empresarios de la Comarca de Puertollano -F.E.PU- advierte a la población y a los conductores de vehículos en particular, del grave perjuicio social y el alto riesgo que supone para la seguridad vial la proliferación de talleres clandestinos de reparación de automóviles.

En la comarca, esta actividad clandestina se sigue haciendo en locales particulares a puerta cerrada y también en garajes abiertos, sin indicativo en la fachada de la obligatoria placa identificativa de industria correspondiente a esta actividad. El número de este tipo de talleres ilegales ha ascendido hasta casi igualar al de establecimientos legalmente regulados, en una competencia desleal y poco profesional, según han podido constatar los representantes de F.E.PU.

F.E.PU. opina, que más allá de las consecuencias económicas negativas para los talleres legalmente constituidos, los talleres clandestinos ocultos suponen un alto riesgo para la seguridad vial: no ofrecen ninguna garantía en las reparaciones que realizan, no cumplen las mínimas condiciones de seguridad industrial, no están sujetos a inspecciones por parte de la administración que vela porque se cumpla lo establecido en la normativa vigente, y, en muchas ocasiones, sus reparaciones afectan a los sistemas de seguridad activa de los vehículos, como dirección, suspensión, frenos o airbag.

Son talleres ilegales de economía sumergida, que no cumplen con sus obligaciones en materia de seguridad, fiscalidad, impuestos, prevención de riesgos laborales, medio ambiente y que, por otro lado perjudican directamente a los talleres constituidos legalmente que, debido a que sí cumplen con lo establecido en la ley, no pueden competir en igualdad de condiciones.

F.E.PU. considera que la solución no sólo debe estar en mano de las administraciones, sino en una concienciación del usuario que demanda un servicio responsable de calidad ajustado a la legalidad, a la que todos, por el bien común estamos obligados. Para reconocer la legalidad de un establecimiento mecánico y de carrocería, éstos deben tener en la fachada de su centro de trabajo una placa con un número de taller de registro de industria. De no ser así, se trata de un taller ilegal clandestino, no autorizado para la reparación de vehículos.