La industria europea del automóvil propone sus objetivos de CO2 para el horizonte 2030

La industria europea del automóvil propone sus objetivos de CO2 para el horizonte 2030

Antes de la Comisión Europea revele su propuesta sobre los objetivos de CO2 para los coches posteriores a 2021, la Asociación de Fabricantes de Automóviles Europea (ACEA) ha expuesto la suya sobre futuras reducciones de CO2 en el Salón de Frankfurt. En cuanto a los plazos y nuevos objetivos, ACEA propone una disminución de CO2 del 20% para los vehículos de pasajeros en 2030, en comparación con 2021.

Este objetivo debe estar condicionado a la absorción real de mercado de los vehículos eléctricos y la disponibilidad de la infraestructura de recarga para vehículos de propulsión alternativa, que son cruciales para lograr reducciones significativas de CO2 más allá de los niveles de 2020. En concreto, ésto significa que, en base a una revisión intermedia en 2025, este objetivo podría ser adaptado hacia arriba o hacia abajo, informan desde la patronal europea.

“En nuestra opinión, este principio de condicionalidad vincula los objetivos climáticos a largo plazo de Europa a la realidad del mercado”, ha destacado el presidente de ACEA, Dieter Zetsche. “En la actualidad, la realidad es que la absorción por el mercado de los vehículos eléctricos es baja, y ésto no se debe a la falta de disponibilidad y elección”.

Los últimos datos de ACEA muestran que en la primera mitad de 2017 los eléctricos supusieron un 1,2% del total de ventas de automóviles nuevos. Los sistemas de propulsión alternativos desempeñarán un papel cada vez mayor en el ámbito del transporte y todos los miembros de ACEA están invirtiendo en ellas. “Pero igualmente importante es que todos los estados miembros de la UE empiecen a cumplir con sus compromisos para intensificar las inversiones en la infraestructura de recarga y recarga de combustible necesario”, destacan desde la entidad.

Entretanto, la tecnología diesel seguirá desempeñando un papel importante en la transición gradual a los vehículos de baja emisión de carbono. En palabras de Zetsche, “la última generación de vehículos diesel es una palanca muy eficaz para alcanzar los objetivos climáticos en el futuro cercano, porque emiten un 15-20% menos de CO2 que los vehículos de gasolina equivalente”.

“Nuestra industria está comprometida a ser parte de la solución cuando se trata de la descarbonización del transporte por carretera, mientras que, al mismo tiempo, se reducen las emisiones contaminantes”, añade Zetsche. De hecho, los vehículos diesel modernos también ofrecen ahora muy bajas emisiones contaminantes en carretera bajo la nueva prueba de emisiones reales de conducción (RDE), que entró en vigor a principios de este mes.

ACEA también pide a la Comisión Europea que considere las soluciones más rentables y que tenga en cuenta las implicaciones sociales de la transición a los vehículos de baja emisión de carbono.

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