La innovación en el sector automovilístico se va a producir en cuatro escenarios diferentes: la propulsión eléctrica o híbrida, los vehículos compartidos mediante carsharing, los conectados a la red y la conducción autónoma. Así se puso de manifiesto en el II Foro del Sector Automoción, organizado en la sede madrileña de la Fundación Pons por El Español junto a Bosch, FTI Consulting, Porsche, SEAT y con la colaboración de Wible.

En primer lugar, Mike Rayne, director general y experto en Automoción en FTI Consulting, subrayó en su ponencia que la tecnología se está adaptando y mejorado a un ritmo muy rápido: "hemos pasado de la evolución a la revolución". Según Rayne, el factor determinante para impulsar la innovación es la necesidad. “Cuando tenemos la tecnología pero no tenemos un problema, el desarrollo es marginal”. Ahora nos enfrentamos al problema de la contaminación y el tráfico en las grandes ciudades, y por ello la transformación tecnológica es mucho más veloz e intensa.

Por su parte, Paloma Sevilla, directora general de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), que integra a Endesa, Iberdrola, Naturgy, EDP y Viesgo, indicó en el encuentro que el 27% de las emisiones contaminantes de dióxido de carbono en España proviene de los transportes. Por ello, considera que no es posible hablar de transición ecológica sin una movilidad eléctrica y que ésta "es el mejor vector para combatir los gases de efecto invernadero y cambio climático". En ese sentido, Sevilla remarcó la importancia de crear una red de estaciones de recarga para que el crecimiento de los eléctricos sea más rápido.

En la misma línea, Arturo Pérez de Lucía, director gerente de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico (Aedive), manifestó su confianza en el desarrollo de baterías de 90 kWh, señalando que está por llegar un fuerte desarrollo de la carga rápida. Sin embargo, Roberto Álvarez, coordinador del Grado de Ingeniería Mecánica en la Universidad de Nebrija, se preguntaba si realmente hay necesidad de que los vehículos eléctricos repliquen exactamente las características de los actuales con motores térmicos.

Por su parte, Ramón Ledesma, asesor de la Fundación Pons, lamentó que en España la movilidad no esté en la agenda pública. "En otros países hay un plan estratégico, un libro blanco, pero no aquí". En su opinión debería existir una "política económica de la movilidad", que permita que el sector se desarrolle conociendo hacia dónde va a evolucionar la reglamentación, la tributación y las subvenciones.

También tomó parte en el evento el director de I D y coordinador i4.0 para Bosch España, Miguel Ángel Granda, quien aseguró que estamos inmersos en una etapa de innovación total, en la que todos participamos ya sea a través de startups o siendo emprendedores dentro de nuestro ámbito de trabajo. “Todo el que tiene una idea tiene que transmitirla y existen los canales para su desarrollo sin un coste excesivo", aseguró el responsable, quien indicó, además, que hemos pasado de un periodo donde las compañías intentaban solucionar los grandes retos de la humanidad, a buscar satisfacer las necesidades individuales de los usuarios, que a veces no saben exactamente lo que desean.

A continación, Cecilia Medina Marín, responsable de I D i de Sernauto, habló de la importancia de los nuevos modelos de producción para garantizar que la industria española se mantiene en su actual lugar de privilegio, con escenarios futuristas en los que los operarios utilicen incluso exoesqueletos. Mientras, Felipe Jiménez Alonso, director de la Unidad de Sistemas Inteligentes en Vehículos de Insia, insistió en la necesidad de la creación de sistemas cooperativos que permitan que el intercambio de información entre vehículos e infraestructuras permitan hacer coches más autónomos.

Por su parte, Marta Blázquez, vicepresidenta ejecutiva de Faconauto, insistió en el derecho irrenunciable de los ciudadanos a la movilidad, subrayando que los empleos en los concesionarios vivirán una transformación importante a medida que cambian las necesidades de los clientes. Sin embargo, confió en que el carsharing se mantenga como un nicho y que el coche en propiedad continúe siendo el rey.