Los ingresos por impuestos ambientales han caído en España a uno de los niveles más bajos de Europa, un 1,6% del PIB, en comparación con el 2,4% de media de la UE. Sin embargo, la tributación del trabajo se ha incrementado.

 

Por esa misma razón, el último informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), recomienda que nuestro país lleve a cabo una reforma que amplíe y aumente los impuestos medioambientales.

Se insta, asimismo, a aumentar los impuestos sobre el diésel hasta al menos el nivel correspondiente a la gasolina, con el fin de proteger el medio ambiente.

El informe también apoya una reducción de la tributación del trabajo, pues España necesita "más y mejores ecotasas" para ayudar a financiar infraestructuras ambientales, ahora que van a disminuir los fondos de la UE destinados a este campo.

"Los avances hechos en materia medioambiental en España son impresionantes", afirmó el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, antes de apuntar que nuestro país ha de asegurarse ahora que su recuperación económica no revierta todos estos progresos realizados".

La organización internacional que representa a las naciones desarrolladas destacó, del mismo modo, la mejoría de las perspectivas económicas para España, aunque destacó que el país debe acompañar su recuperación con la protección del medio ambiente.

En palabras de Gurría, toda esta recuperación se tiene que hace en el contexto de una políticas respetuosas con el medio ambiente.

En este sentido, el Gobierno español prevé un aumento del 2,4% del PIB este año, anticipando una recuperación económica tras varios años de una grave recesión después de la crisis financiera global y el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2007.