En una cochera, en la puerta de casa o incluso en la misma calle. En cualquier rincón de la ciudad es posible toparse con un pacense reparando un coche. Hay muchas posibilidades de que se trate de un mecánico ilegal, una problemática que ni es aislada ni novedosa pero que no para de aumentar y preocupa a los empresarios del sector. Mª Ángeles García, directora de Aspremetal, asociación extremeña que engloba a distintas compañías del gremio, comenta que la competencia desleal se ha incrementado notablemente debido a la crisis.

Durante los primeros 7 meses del año se han interpuesto 20 denuncias en Badajoz, un claro repunte si se compara con los datos del año anterior. La proliferación de estos establecimientos 'pirata' se explica si se tiene en cuenta que pueden llegar a cobrar hasta un 50% menos al cliente. "No pagan el seguro obligatorio de responsabilidad civil, no compran equipamiento ni maquinaria adecuada y tampoco adaptan las instalaciones a la normativa de seguridad y salud laboral", asegura García.

El hecho de que muchos conductores decidan prolongar la vida de su vehículo lo máximo posible en lugar de adquirir uno nuevo, también contribuye a este auge, ya que el envejecimiento del automóvil obliga a visitar el taller con frecuencia. No obstante, los clientes que acuden a este tipo de mecánicos se exponen a un gran riesgo, pues no suelen contar con ningún tipo de formación oficial y las piezas empleadas en estas reparaciones habitualmente son de segunda mano y se encuentran en mal estado. El peligro, por tanto, es doble: no solo para el que acude al taller clandestino, sino también para el que circula junto a él.

Los arreglos más que dudosos que se realizan en la clandestinidad no son el único problema. A ello hay que añadirle la imposibilidad de exigir una factura y la dificultad a la hora de reclamar un posible daño. Para tratar de evitar este intrusismo, desde Aspremetal han puesto en marcha distintas iniciativas para animar a denunciarlos. Asimismo, también han realizado campañas informativas para poner en conocimiento de los clientes cuando se encuentran ante un local reglamentario. "Es fundamental que el lugar tenga su placa distintiva correspondiente, la licencia de apertura, un responsable claro, un equipo profesional con capacidad técnica acreditable, que proporcionen la factura al usuario y, por supuesto, que a primera vista el sitio ofrezca confianza". La campaña parece que está dando sus frutos, ya que las denuncias se han incrementado este año con respecto al anterior.

Vía | Hoy