El Informe de Seguridad Vial, Dekra 2018, sobre el transporte de mercancías, presentado la pasada semana, resalta que diversos estudios internacionales “muestran que el mal funcionamiento de los vehículos representa poco más del 5% de los accidentes en los que participan vehículos de transporte de mercancías”. Muy probablemente el porcentaje real será mayor, ya que los defectos técnicos del vehículo en el lugar del accidente son generalmente difíciles o imposibles de detectar y, en la mayoría de los casos, no se realizan inspecciones técnicas por parte de un experto tras el siniestro.

Al igual que con los turismos, las investigaciones principales de DEKRA, en relación a camiones pesados y vehículos articulados de más de 12 toneladas en Alemania en 2016 y 2017, muestran una creciente tasa de deficiencias con el aumento de la edad. Mientras que en los vehículos de hasta tres años, la proporción de vehículos con defectos ascendía a algo menos del 22%, en el caso de los vehículos de más de siete años, esta proporción ya era superior al 50%, y en el caso de los vehículos de más de 12 años, mayor del 60%. Se refleja mejor en los remolques de 12 toneladas.

En España la situación no puede ser mucho mejor pues, según informamos en esta misma web, y según datos de Aeca-ITV, el 20% de vehículos circula sin tener la ITV vigente, con las furgonetas con un nivel de absentismo del 52% frente al 17,7% de los turismos particulares, el 7,4% de los camiones o el 21,2% de los autobuses.

En el caso de los componentes defectuosos de camiones y tractores, la electricidad y las luces estuvieron en primer lugar. El motivo se explica en la gran cantidad de dispositivos de iluminación de estos vehículos, que finalmente conducen a una gran cantidad de deficiencias en esta área. Para los remolques, el sistema de frenos y los dispositivos de iluminación fueron los componentes con deficiencias más frecuentes. Básicamente, las tasas de deficiencia aumentaron en todos los componentes a medida que aumentaba la antigüedad, tanto para los camiones y tractores como para los remolques.

Se puede ver una evolución comparable con los transportistas, como se muestra en la valoración de los datos de DEKRA de los años 2016 y 2017. Mientras que con un rodaje de hasta 50.000 kilómetros el 78,3% de los vehículos examinados no presentaban defectos, esta proporción se redujo de 150.000 a 200.000 kilómetros al 37,6%. El número de deficiencias significativas aumentó del 10,9% al 39,2% en los tipos de rendimiento mencionadas anteriormente. Las deficiencias en el sistema eléctrico y la iluminación también representaron la mayor parte, seguidas de los frenos y el motor/medio ambiente.