La  fundación Fesvial, junto con Scania, ha presentado el estudio 'La crisis y la seguridad vial en el transporte profesional' en el que se recoge que el 62 % de los conductores de vehículos de transporte hacen personalmente las operaciones de mantenimiento de sus vehículos, una consecuencia más de la situación económica.

Esta no es la única conducta potencialmente peligrosa derivada de la crisis. Las empresas cambian las rutas, se reducen los tiempos de descanso de los conductores y se acomoda la forma de conducir a los requerimientos del negocio por encima de otras consideraciones.

Un 70 por ciento de los conductores de transporte pesado ahorra mediante la no utilización de las vías de peaje, haciendo más peligrosas las carreteras convencionales. De hecho, un tercio de los conductores asegura haber modificado en general sus rutas debido a la crisis. Se conduce más horas al día, y un tercio opta por pernoctar en la cabina de su vehículo cuando antes iban a hostales.

El 88 por ciento de los conductores aplaza la compra de un vehículo nuevo, con el consiguiente envejecimiento del parque y su repercusión en la seguridad vial. La incorporación de menos elementos de seguridad en los vehículos de nueva adquisición; el retraso en el cambio de neumáticos, frenos, y amortiguadores y el alargamiento de los intervalos de mantenimiento especificados por el fabricante son prácticas que afectan a un tercio de los conductores.

En cuanto a forma de conducir las consecuencias no son tan negativas: se circula con marchas largas y a pocas revoluciones, no se deja el motor al ralentí al cargar o descargar, se conduce de forma menos brusca, se circula a menor velocidad, se administra el uso del aire acondicionado y se utilizan sistemas de navegación para optimizar las rutas.

Ocho de cada diez conductores (78%) repostan en las gasolineras de una marca concreta, ya que así se benefician de las ventajas de una tarjeta descuento. Tan sólo un 17 por ciento compara precios y acude a la más barata, aunque esto implique desviarse un poco de la ruta.
Un porcentaje muy bajo (5%) reposta en cualquier gasolinera.

Además, del estudio también se desprende que cuatro de cada diez conductores (43%) percibe un mayor nerviosismo, distracción y
agresividad en la forma de conducir del resto de conductores a causa de la crisis.