Texa ha inaugurado, en su 20º aniversario, unas nuevas instalaciones centrales en Treviso Italia. Unas instalaciones que han supuesto una inversión de casi 50 millones de euros, con una superficie de 30.000 metros cuadrados construidos, en un área total de 100.000, son la mejor expresión de una voluntad concreta de no deslocalizar, manteniendo su proceso de fabricación en Italia.


La nueva sede está concebida como un espacio en el que la tecnología punta y las áreas de trabajo se combinan con la recreción de una villa tradicional, con restaurante, bar, un gran espacio para encuentros y reuniones, sala de juegos, quiosco, un parque con árboles de 40.000 metros cuadrados y un gran jardín en la azotea. Todos ellos lugares para relajarse, vivir en una atmósfera tranquila y familiar, que profundiza sus raíces de la tradición italiana y ayudar a sus trabajadores a encontrar la serenidad y concentración para crear nuevas ideas. Espejo de un modo de pensar de la empresa igual de original que sincero.
Cabe destacar que a pesar de la crisis global, TEXA continúa ampliando su plantilla: desde los 41 empleados del año 2.000; o los 371 empleados del 2.008 hasta los 455 actuales, con una edad media de 30 años.
En TEXA se muestran particularmente orgullosos de su iniciativa "TEXAEDU", inaugurada en el 2004 con el respaldo del ministerio de educación italiano. En veintiocho institutos italianos TEXA organiza, gratuitamente, un curso bienal (proporcionando instrumentos y preparando a los profesores) que concede el diploma de "meccatronico", o bien mecánico especializado en electrónica. Una prueba que certifica la capacidad de trabajar sobre los vehículos más modernos que abre a sus alumnos interesantes perspectivas de trabajo.
TEXA nació en el 1.992. Su actividad como fabricante de máquinas de diagnósis comienza en un concesionario de automóviles que, a finales de los años 80, comienza a construir instrumentos artesanales para diagnosticar y reparar los problemas electrónicos de los vehículos que vendía. En aquellos años comenzaron a aparecer las centralitas (inyección electrónica, Abs) y los instrumentos proporcionados por las marcas eran poco eficaces y difíciles de usar. Una oportunidad de mercado bien aprovechada que, en solo veinte años, ha convertido a TEXA en uno de los grandes en el sector del diseño y fabricación de herramientas de diagnosis electrónica para vehículos.