Instalar una nave, de doce metros de largo por 6,50 de ancho destinada a almacén, vinculada a un taller mecánico de automóviles, en un suelo calificado como "no urbanizable de costas" careciendo de toda autorización, permiso o licencia. Le ha costado E.R.F un año de cárcel y a pagar una multa de 4.500 euros así como a un año y medio de inhabilitación para cualquier actividad relacionada con la construcción.

Además, el fallo acuerda que el acusado pague la demolición del inmueble y que devuelva la parcela a su estado originario y da por probado la vocación de permanencia de la edificación con base en la declaración de los testigos y del propio acusado, que explicó "la dejaría allí hasta el momento en que no le guste o le moleste donde está".