En el último número de la revista de AEDRA, Asociación española de desguazadores y reciclaje del automóvil, su director general, Rafael Pardo dice que la crisis económica afecta también a los desguaces.

"Aunque es cierto que existe una mayor demanda de piezas recuperadas, para abaratar el precio de las reparaciones, esta no puede ser atendida al no disponerse de un stock suficiente".

Esta situación, según Rafael Pardo, es fruto de un círculo vicioso en el que si no se compran vehículos nuevos, no hay bajas, el parque se envejece y no se recicla. Por ello Rafael Pardo cree que "sería conveniente restablecer los planes Prever o dar ayudas públicas a la compra de vehículos.

Entre sus preocupaciones destaca la eliminación de la competencia desleal. También hay "ilegales" entre los desguaces. Hasta tal punto que "este será, sin duda alguna, el núcleo principal de la actividad de AEDRA en los años inmediatos".

Se trata de conseguir que cuando un vehículo sea declarado "siniestro total" y sean reparados se disponga de un certificado de ITV que asegure que el vehículo ha sido reparado adecuadamente o bien ha sido dado de baja permanentemente, de modo que , hasta que no se acredite alguna de estas dos circunstancias, no se pueda realizar ningún tipo de transacción. De este modo se evitará que haya documentaciones utilizadas para "legalizar" coches robados.