Según revela la última edición del Barómetro del Vehículo de Empresa (CVO) promovido por Arval y presentado hoy, los directivos de empresa españoles que contratan renting de vehículos tienen previsto aumentar, este año, los vehículos destinados a fines exclusivamente comerciales en cerca de cuatro puntos porcentuales, de manera que representen seis de cada diez coches de su flota; mientras que, por el contrario, los vehículos de incentivos bajarán a la mitad, reduciéndose a lo mínimo, al representar sólo un 2%.

Del Barómetro del Vehículo de Empresa se extrae la conclusión de que existe un comportamiento muy dispar entre los directivos de grandes compañías y los de pymes a la hora de abordar la configuración de sus flotas.

Mientras que los directivos de grandes empresas optan mayoritariamente por el ahorro del "todo incluido" que caracteriza al renting, los pequeños empresarios siguen prefiriendo la propiedad al alquiler. Así, los "grandes jefes" prefieren contratar con un solo proveedor el alquiler y la gestión de todos los trámites relacionados con el uso de los vehículos (seguros, citas con talleres...), lo que explica que el renting alcance previsiblemente este año un crecimiento de tres puntos porcentuales entre las grandes corporaciones (61%). Por el contrario, probablemente por dar mucha importancia al control directo de los gastos, y a pesar de las dificultades de acceso al crédito, los directivos de pymes y los autónomos prefieren la fórmula del leasing que deja en sus manos la elección de compañía de seguros, modalidad de este, el control de los gastos de mantenimiento y el cambio de neumáticos.

Son justamente las operaciones que tienen que ver con la posventa del automóvil en las que se situa el campo de decisión en la elección entre renting y leasing.