Riesgos de los kits ‘low cost’ para convertir un coche al hidrógeno

Riesgos de los kits ‘low cost’ para convertir un coche al hidrógeno

El coche que funciona con hidrógeno es una de las alternativas a las combustibles fósiles, una tecnología que todavía se está investigando aunque algunas marcas, como Hyundai, Honda o Toyota, han presentado sus propuestas. También existe la posibilidad de convertir el coche en uno de hidrógeno, pero supone una solución que pone en peligro la vida útil del vehículo, recoge El Confidencial en un artículo firmado por Aroa Fernández.

En Internet se comercializan kits (llamados HHO) que también prometen generar hidrógeno dentro del vehículo y mezclarlo con el combustible de partida, gasolina o diésel, para así ahorrar hasta el 30% del consumo. En Amazon se pueden encontrar desde 80 euros. Sin embargo, desde la Asociación Española del Hidrógeno advierten que estos sistemas pueden implicar graves problemas de seguridad.

El más importante viene derivado del peligro de colocar sistemas HHO, que mezclan oxígeno e hidrógeno, ya que entrañan “un alto riesgo de incendio y de explosión“. “Las modificaciones que se realizan en la instalación de los kits HHO no están autorizadas ni homologadas”, explica Miguel Peña, secretario de la AeH2 y científico del Instituto de Catálisis y Petroleoquímica del CSIC. “De hecho, es necesario retirarlas del vehículo (o “esconderlas”) si se quiere pasar la ITV”.

Además, las promesas de que su instalación es fácil aumentan su peligrosidad y, en caso de accidente, es probable que el seguro no lo cubra por haber manipulado el vehículo, indica la misma información, según la cual estos kits no incluyen ni sensores de hidrógeno ni los sistemas de seguridad necesarios para su manejo. Miguel Peña considera su venta “una estafa”, ya que no hay ninguna prueba técnica de que las mejoras, como el ahorro de consumo, sean reales.

Si bien es cierto que ciertos fabricantes, como BMW, Ford o Mazda, han desarrollado prototipos semejantes, la diferencia fundamental, como explican desde esta asociación, es que “el motor era un diseño específico y en ningún caso se mezclaba el combustible con el oxígeno” como en estos sistemas. Para Peña, estos coches no han llegado a comercializarse por dos razones. “La primera porque los motores de combustión tienen bajo rendimiento, de modo que tenían poca autonomía, y la segunda porque no eran de cero emisiones, ya que al quemar el hidrógeno en aire se produce NOx (óxidos de nitrógeno)”.

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