Texa1Coincidiendo con la celebración de su vigésimo aniversario, Texa presentó su sede central, ubicada en Monastier de Treviso (Italia), donde fabrican sus equipos, que se envían a sus nueve filiales - España, Estados Unidos, Polonia, Rusia, Alemania, Francia, Japón y Reino Unido - y a distribuidores de todo el mundo. Las instalaciones, que han supuesto una inversión de casi 50 millones de euros, ocupan unos 30.000 metros cuadrados cubiertos en un área total de 100.000.

La filosofía de Texa se basa en conseguir al máximo la implicación de todos los empleados. La primera planta alberga la fabricación de los equipos, la zona de almacén, algunas salas y oficinas, así como el área de formación.

La segunda, compuesta de una terraza superior y área circundante, con zonas ajardinadas, ayuda a que todos los empleados trabajen en una atmósfera tranquila y relajada, recreando una villa antigua con un restaurante, una cafetería, zona de ocio,…

En la propia terraza, los trabajadores de la firma italiana pueden pasear, tomar un café o, simplemente en los días claros, relajarse vienTexa2do el perfil nevado de los Dolomitas.

Este ambiente explica porque, pese a que Texa contaba en 2.000 con poco más de 40 trabajadores, hoy en día alcanzan los 455, con una media de edad de 30 años. Del mismo modo, la compañía desarrolla desde 2.004 una importante iniciativa social denominada “TexaEDU”, que disfruta del reconocimiento del Ministerio de Educación italiano.

En un total de 28 institutos del país transalpino, Texa organiza de gratuitamente un curso bienal (proporcionando instrumentos y preparando a los profesores) que concede el diploma de “meccatronico” - mecánico especializado en electrónica -.

Es una prueba que certifica la capacidad de trabajar sobre los vehículos más modernos, repleta de electrónica y que abre interesantes perspectivas de trabajo. Cabe mencionar que cada año los mejores dos estudiantes por instituto asisten invitados, junto a sus profesores, a Texa para un divertido desafío llamado “Gran Premio de la Diagnosis” que corona a los mejores técnicos.

Asimismo, por su labor de investigación, Texa ha recibido muchos e importantes reconocimientos internacionales, culminados en el 2.011 con la entrega por parte de Confindustria del Premio “Empresas para la Innovación”, como mejor firma italiana en términos de innovación y calidad.

Recordemos que en los últimos años Texa ha sido constantemente galardonada, siempre por las importantes innovaciones introducidas, en las ferias más internacionales del sector: Frankfurt, París y Madrid.

Dos décadas de diagnosis

Bruno Vianello, actual presidente de Texa, comenzó a trabajar en un concesionario de automóviles. A finales de los años 80 ya construía instrumTexa3entos artesanales para diagnosticar y reparar los problemas electrónicos de los vehículos que vendía: frente a la primera aparición de las centralitas (inyección electrónica, ABS) los instrumentos, entonces proporcionados por las casas oficiales, eran poco eficaces y difíciles de usar. La noticia del buen resultado de estos productos, construidos por Vianello en el propio taller del concesionario junto  a su amigo - y ahora socio - Manuele Cavalli, se difundió rápidamente entre los talleres de la zona.

En poco tiempo esta actividad fue creciendo, paralela a la necesidad de los mecánicos de trabajar con facilidad sobre los nuevos componentes electrónicos, lo que lleva a fundar una empresa: Texa, en 1992.