El fabricante japonés de automóviles Toyota y el grupo alemán BMW planean compartir tecnología de vehículos híbridos, de célula de combustible, y también aquella para fabricar coches más ligeros. Con este acuerdo, ambas compañías pretenden mejorar su competitividad y reducir costes en el desarrollo de tecnologías para coches con consumo más eficiente.

Será la primera vez que Toyota, que planea lanzar su primer FCEV (Vehículo eléctrico de Célula de Combustible) en 2015, comparta sus conocimientos técnicos en lo referente a este tipo de automóviles. A cambio de conocer los avances en este terreno y en el de la tecnología para vehículos híbridos de Toyota, BMW compartirá su tecnología para fabricar coches más ligeros mediante el empleo de la fibra de carbono.

Las dos empresas planean así reforzar su alianza, que en los últimos tiempos se ha consolidado con acuerdos como el rubricado el pasado diciembre, mediante el cual BMW proveerá a Toyota de motores diesel de 1,6 y 2 litros a partir de 2014 para vehículos destinados al mercado europeo. Ese pacto también permitió dar luz verde en marzo a una investigación conjunta sobre las baterías de iones de litio, centrada en dar con materiales capaces de mejorar el rendimiento de las mismas.

Toyota ya mantiene acuerdos de cooperación en tecnología híbrida con Mazda y Ford. BMW, por su parte, creó en 2011 BMW Peugeot Citroën Electrification, una sociedad de riesgo compartido con el grupo francés Peugeot PSA para el desarrollo de vehículos híbridos y tecnología asociada. Sin embargo, la alianza de capital sellada en febrero entre Peugeot PSA y el primer fabricante mundial, General Motors, apunta ahora a que BMW podría hacerse con la mayoría del capital de esa joint venture.