Mi amigo Carlos Boixareu, profesor de Marketing en ESIC y en la Pontificia de Comillas, me contó hace muchos años, en los 80´s, un proyecto, entonces casi utópico: Carlos era el director de marketing de Jumbo, el primer hipermercado que hubo en Madrid, y daba vueltas a meter en una base de datos los rollos de las cajas para conocer, exactamente, qué, cuánto y cuándo se vendía en tienda. Me explicaba entonces que era la clave para optimizar el stock, atender a las necesidades del cliente y hacer campañas de marketing mucho más eficaces y valoradas por el cliente.

Big DataEn aquel momento, yo no sabía que eso se llamaba minería de datos, pero me pareció una técnica que se tornaría imprescindible. Al escribir estas líneas, he mirado qué dice la Wikipedia de la minería de datos y he visto no sólo que Carlos Boixareu era un visionario, sino algún ejemplo curioso y estimulante: un supermercado detectó que los viernes “había una cantidad inusualmente elevada de clientes que adquirían a la vez pañales y cerveza. Se detectó que se debía a que, dicho día, solían acudir al supermercado padres jóvenes cuya perspectiva para el fin de semana consistía en quedarse en casa cuidando de su hijo y viendo la televisión con una cerveza en la mano. El supermercado pudo incrementar sus ventas de cerveza colocándolas próximas a los pañales para fomentar las ventas compulsivas”.

José Vicente de los Mozos, presidente de Renault España y, desde hace unas semanas, presidente de Anfac, durante el congreso de Faconauto afirmaba que “tenemos que poner al automóvil donde se merece. Los concesionarios van a pasar a vender coches más servicios y es importante que tengan ‘big data' de los usuarios para enfocar bien el negocio”. Desde mi punto de vista, esa afirmación, restringida a los concesionarios por la naturaleza del auditorio al que se dirigía José Vicente de los Mozos, es válida para cualquiera de los estamentos que conforman la industria del automóvil.

Francis Peña, director de logística de Grupo Peña Automoción y miembro de lo que en Talleres en Comunicación hemos llamado la “Generación Selfie” charlaba conmigo durante el “Primer Congreso Forum Conocimiento” organizado por ellos, sobre cómo introducir la minería de datos en su proceso logístico. Software adaptado y recursos humanos eran las claves que mencionaba.

En la entrevista con Rafael Westinner, socio especializado en automoción en McKinsey & Company, que publicaremos en el próximo número de nuestra revista Talleres en Comunicación nos decía que un porcentaje significativo de los proveedores de automoción y representantes de la industria entrevistados en el estudio realizado para CLEPA afirman que “se han dormido en el tema de la digitalización o que su organización no tiene la capacidad para dar ese salto y las habilidades necesarias para hacer frente a los nuevos desafíos”.

Añadía: “no hablo con ningún cliente o potencial cliente -en España o en Europa- que no esté bastante obsesionado ahora con los perfiles que tiene que contratar para poder dar respuesta a temas de digitalización, tanto por el número de profesionales a incorporar como por las razones para contratarlos y cómo estos nuevos perfiles van a encajar en cada organización”. Según Westinner, se están creando perfiles que hace cinco años no existían. “Es el caso de los matemáticos, que siempre han existido, pero que ahora son muy demandados porque ayudan en el diseño de modelos”.

Minería de datos, análisis, big data, software adaptado, recursos humanos... Hay mucho trabajo que hacer.