La Asociación de Talleres de Madrid Asetra ha enviado una circular a sus asociados en la que examina los riesgos de malas prácticas de Línea Directa. "Desde finales del mes de enero, Asetra viene registrando un constante flujo de quejas en relación con determinadas prácticas que ha puesto en marcha Línea Directa Aseguradora, que se entrometen en la actividad comercial del taller, no se sustentan en ningún acuerdo entre partes y tienen efectos perversos para talleres y usuarios en el medio plazo", explican.

La primera mala práctica a la que se hace referencia afecta, al menos hasta el momento, a talleres libres y consiste en aplicar de forma unilateral (sin que medie pacto o contrato) un 20% de descuento en todos aquellos recambios que se instalen, sean originales o no. Asetra entiende que esta mala praxis de Línea Directa no tiene justificación. "En primer lugar, resulta insostenible que un tercero, sin que medie acuerdo entre las partes, trate de mejorar sus resultados (en la misma medida que merma la rentabilidad del otro) aplicando descuentos sobre los acuerdos comerciales que, de forma autónoma, el taller alcanza con sus proveedores de recambios", señalan.
"En segundo término y como resultado de esta actitud invasiva, Línea Directa se arroga arbitrariamente la obtención de un 20% de descuento sobre las piezas, como si el volumen de trabajo de sus asegurados para el taller representase ese porcentaje, o mayor, en la facturación del taller. Sin embargo, lo que comentan los asociados afectados es que el 'trabajo con esta compañía es reducido'", puntualizan en la circular.
Según comentan desde la Asociación, en definitiva, Línea Directa pretende beneficiarse de una participación del 20% en los acuerdos comerciales de cada taller con sus proveedores, los cuales se negocian en virtud de un determinado volumen de compra (y otras condiciones) que a su vez derivan mayoritariamente de la facturación del taller a otras compañías o a clientes directos, lo que supone, como ya se ha dicho, que Línea Directa quiere aprovecharse de unos descuentos no justificados con un determinado nivel de facturación.
Asetra también apostilla que los efectos perversos de medio y largo plazo de este tipo de actuaciones para talleres y usuarios son evidentes, entre ellos, que Línea Directa genera una pérdida de rentabilidad al taller del 20% sobre la situación de partida; que la aceptación de esta práctica supone un riesgo real de que otras entidades se vean tentadas a imitarla y tratar de imponerla y que la extensión de esta práctica se traduciría irremediablemente en una reducción de la oferta, trasladándose, en última instancia a los derechos de los usuarios, que verían reducida su capacidad de elección.
La segunda mala práctica de la aseguradora consiste en reforzar su posición, poniéndose en contacto con el cliente al objeto de conseguir que el vehículo siniestrado sea trasladado a un taller de la red de la aseguradora, mediante el uso de argumentos disuasorios que pueden afectar a la imagen del taller y su prestigio profesional e incluso referentes a las condiciones económicas de las pólizas y/o a la pérdida de bonificaciones en la renovación de las mismas.
En este sentido, "da la impresión de que se pretende, de una u otra forma, limitar el derecho a la libre elección del taller por parte de los usuarios. Pudiera pensarse que este tipo de comportamientos beneficiará a los talleres de la red de Línea Directa y, aunque así fuese en el corto plazo, a medio y largo plazo serán más dependientes de la compañía y de sus condiciones". Asetra estima necesario que se restablezca el equilibrio comercial anterior a estas actuaciones de Línea Directa. En este sentido, tratará de abordar próximamente las quejas de los asociados con la compañía. No obstante, Asetra, recuerda que finalmente son los propios talleres los que deberán adoptar una decisión al respecto y que en ella influirá, sin duda, el volumen de negocio que el taller mantiene con esta y otras compañías.
En cualquier caso, Asetra, quiere poner de manifiesto los instrumentos que la Ley y la práctica comercial permiten desarrollar a los talleres afectados:
a.- Informar a los clientes del perjuicio económico que supone la reparación y de que, en materia de garantías y piezas de reparación, todos los talleres se rigen por la misma legislación.
b.- Informar al cliente de que, según la Ley del Seguro, este deberá hacer frente a la reparación y, posteriormente repercutir el importe a la entidad.
c.- Rechazar la reparación debido a las condiciones económicas.
d.- Hacer uso de su capacidad de prescripción e informar al cliente de la existencia de entidades y pólizas que no restringen su capacidad de elección.
No obstante, lo anterior, Asetra está estudiando y adoptará las medidas legales a su alcance para impedir este tipo de prácticas.