Cuando se trata de repintado, la calidad del acabado no sólo depende de los productos que se utilizan y de la experiencia del pintor, sino también de las buenas técnicas del proceso de reparación. DuPont Refinish ofrece a sus talleres algo más que soluciones de pintura, y esto incluye sistemas para la preparación de la chapa a tratar, acompañado de consejos de primera calidad, para ayudar a los pintores a conseguir el acabado perfecto reduciendo costes y en el menor tiempo. Para conseguir las mejores prácticas de preparación, los pintores deben seguir diferentes pasos, y evitar algunos de los errores más comunes.


Para los pintores es absolutamente vital conocer de qué substrato se trata, especialmente si se trata de un aluminio. Por ejemplo, para lijar la capa de aluminio, es mejor que los pintores utilicen un grado fino de abrasivo para evitar la creación de profundas rayas o generar demasiado calor, lo que puede deformar las secciones más finas del panel. Otro importante elemento a tener en cuenta es la corrosión galvánica que puede producirse por la contaminación de aluminio con acero, y esto sólo es completamente evitable dentro de un ambiente libre de polvo y suciedad, y mediante el uso de las herramientas designadas.
El agua utilizada en el proceso de lijado es aplicada como lubricante y refrigerante, y para ayudar a evitar que el polvo se extienda. El lijado en seco es ahora el estándar de la industria, al que los pintores siempre deberían optar para ahorrar tiempo, mejorar la productividad y con resultados más limpios en el primer lijado. Además, el lijado en seco evita la suciedad del lodo producido por el agua al mezclarse con el polvo durante el lijado en húmedo.
Si los pintores no utilizan el grado adecuado de papel de lija puede conllevar que las rayas se vean en el pintado. El proceso de lijado siempre debe llevarse a cabo en conjunto con una guía de lijado que se debe aplicar en la zona a reparar antes de afinar. Esto permite que el pintor identifique pequeños defectos en el área a reparar.
Un importante aspecto de la preparación es el pleno y cuidadoso desengrase y apropiada limpieza del panel. Los pintores pueden utilizar el desengrasante de base al agua 3910WB de Dupont Refinish, lo que elimina los contaminantes no solubles en agua como la cera, esmalte, alquitrán, silicona o grasas de viejos acabados. A continuación se debe limpiar la superficie con un producto como el limpiador final 3911WB de DuPont Refinish, un desengrasante de base al agua que remueve todas las impurezas o contaminantes solubles en agua. La limpieza del vehículo en esta etapa permite a los pintores hacer una evaluación precisa de los daños.
En este momento los pintores tienen que demostrar una higiene perfecta, de lo contrario el resultado final puede verse afectado. Con el regular cambio de guantes y de ropa, y teniendo monos separados (uno de ellos para la preparación y otro para el pintado), pueden conseguir un mejor resultado final. Una vez que el vehículo se encuentra en la etapa de aplicación inicial los pintores deben utilizar nuevamente el limpiador final 3911WB de base agua de DuPont Refinish, para remover cualquier impureza que haya podido haber quedado en el área a reparar. Además, los pintores deberían pasar por la zona un paño atrapapolvo para limpiar perfectamente la superficie antes de aplicar las capas posteriores.
Muchos pintores no utilizan imprimación fosfatante en el proceso de pintar. Sin embargo, esto puede ser un gran error ya que la imprimación juega un papel muy importante, otorgando la mejor adherencia además de aislar el sustrato del aparejo. Los pintores pueden usar la imprimación fosfante 825R de DuPont Refinish, una imprimación fosfante que proporciona una excelente protección contra la corrosión del metal desnudo además de la eliminación de rayas o burbujas en el acabado.