Los defectos graves en la carrocería detectados por las estaciones de Inspección Técnica de Vehículos (ITV) en España en los vehículos han experimentado un espectacular crecimiento en los últimos cinco años. Así lo explica la red de expertos en chapa y pintura CertifiedFirst, que muestra cómo aquellos defectos que provocan que no se supere la ITV a la primera o en sucesivas visitas aumentaron un 28,1% en los turismos, mientras que el crecimiento de fallos leves superó el 45%.

En 2017, el conjunto de vehículos que se sometió a la inspección técnica obligatoria en España, incluidas motocicletas, turismos, vehículos industriales, agrícolas y autobuses, presentó 3,83 millones de defectos en la carrocería, de los que 3,22 fueron de carácter leve y 608.407 defectos de carrocería graves (recogidas en el capítulo 2 del Manual de Procedimiento de Inspección de las ITV destinado al ‘Acondicionamiento Exterior, Carrocería y Chasis').

En términos porcentuales, estas cifras suponen un incremento del 12,4% en los defectos de carrocería leves frente a los datos de 2016 y una subida aún mayor, del 14,6% en el caso de los defectos graves, según ha constatado CertifiedFirst tras analizar los datos facilitados por el Ministerio de Industria.

En el caso concreto de los turismos, las ITV detectaron el año pasado casi 1,90 millones de defectos leves y más de 282.000 fallos graves en la carrocería, lo que, si bien supone unos aumentos ligeramente por debajo de la media teniendo en cuenta el conjunto de vehículos, en ambos casos dichos incrementos superan el 10%.

Sin embargo, CertifiedFirst apunta a que el aumento de los defectos graves es aún más alarmante si se comparan los resultados de las ITV desde 2013 hasta 2017, periodo en el que el porcentaje se eleva hasta casi el 28,1% en el caso de los graves, y hasta un 45,2% en el caso de los leves.

En estos últimos cinco años, el número total de defectos (graves y leves) en la carrocería de los turismos y todoterrenos se ha incrementado un 42,7%, al pasar de 1,53 a 2,18 millones, lo que pone de manifiesto, según la enseña, que los conductores no prestan la suficiente atención a un elemento tan importante como la carrocería y la pintura de sus coches.

“La importancia de la carrocería va más allá de su faceta meramente estética, pues mantenerla en buen estado de conservación influye en aspectos tan importantes para el conductor como la seguridad, la aerodinámica o el consumo”, señala Jordi Ortega, responsable de la red CertifiedFirst.

Según el Manual de Procedimiento, a la hora de pasar la ITV, el inspector técnico valorará del estado de la carrocería aspectos como la presencia de óxidos, perforaciones o desperfectos; la existencia de aristas vivas o cortantes; anclajes de portacontenedores inexistentes o deteriorados; fijación del paragolpes defectuosa; o entradas de humos al espacio de los ocupantes.

“Resulta realmente complicado establecer criterios objetivos de medición para aspectos como, por ejemplo, la corrosión”, concluye Jordi Ortega. “Por eso, la mejor opción es prevenir y solucionar en un taller de confianza los pequeños problemas de chapa y pintura que surjan en nuestro coche y no dejar que se acumulen, pues provocarán incidencias aún más graves”.