El paragolpes es una pieza fundamental en un automóvil por varios motivos. El primero de ellos es que se trata del primer elemento de la seguridad pasiva de un vehículo, es decir, es en la mayoría de las ocasiones el primero que en caso de accidente entra en contacto con el cuerpo contra el que se colisiona.

Por ello, es de suma importancia que el paragolpes del coche cumpla rigurosamente con los requisitos que mantengan las propiedades de resistencia y flexibilidad equivalentes a las de la pieza de origen. Además de la seguridad, el uso de la materia prima adecuada también es clave para prevenir la rotura de los componentes de fijación y para evitar un envejecimiento prematuro a causa de las bajas temperaturas o el envejecimiento solar.

Finalmente, un material inapropiado puede dar como resultado un color distinto al del paragolpes original cuando se trata de una pieza sin imprimación, y puede presentar asimismo restos de siliconas desmoldeantes que dificulten la adherencia de la imprimación y posterior pintura de acabado. Se trata, en definitiva, de inconvenientes cuyas consecuencias más evidentes son una menor satisfacción del cliente y una mayor carga de trabajo para el taller, que ve reducida notablemente la rentabilidad de sus reparaciones.

Por todos estos motivos, para la fabricación de sus paragolpes Phira utiliza una variedad de polipropileno desarrollada específicamente para este tipo de aplicaciones. Gracias a ello, el proveedor de piezas de plástico para la carrocería consigue superar todos los tests realizados por Centro Zaragoza para la certificación de sus productos. Estas pruebas son garantía de calidad para el taller de chapa y pintura, que se asegura con los paragolpes de Phira una alta satisfacción de sus clientes a medio y largo plazo. Para más información, pincha aquí.