Los miembros de la red de talleres Repanet se han beneficiado recientemente de toda una semana de formación integral para los distintos profesionales del taller de pintura. Toda una inmersión en una manera moderna, diferente e innovadora de concebir el mercado de la reparación, con un método de enseñanza basado en la participación e intercambio de experiencias entre todos los alumnos.

 

Formación Integral del Taller (FIT) es un nuevo concepto en enseñanza para los negocios de reparación de pintura, del que se han beneficiado los miembros de la red de talleres Repanet. Standox ha diseñado un completo programa de actualización del conocimiento, ideado para implicar a todos los miembros del taller en una nueva visión del negocio y de los métodos de reparación, desde el gerente del taller hasta el último aprendiz.
FIT es un curso en cinco días que pretende marcar un antes y un después en la forma de concebir el mercado de la reparación de pintura y los distintos procesos de trabajo. Y es que cuando se contemplan los métodos y las rutinas desde un punto de vista multidisciplinar y utilizando las herramientas y tecnologías más adecuadas, el cambio de mentalidad es inmediato.
Comenzando desde las bases, los dos primeros días de formación estuvieron destinados a los pintores, que recibieron información tanto del control de costes como del proceso de valoración. Aunque el punto fuerte en la formación a los pintores fue el aspecto práctico, con todo un día destinado a completar distintos ejercicios y a probar nuevas técnicas y procesos en el taller.
Los jefes de taller y peritadores también recibieron dos jornadas completas de formación, en las que pudieron analizar tanto los distintos datos del mercado de la reparación como las buenas prácticas en materia de valoración de daños. Las distintas herramientas necesarias para llevar a cabo estas tareas despertaron también el interés de los asistentes, que luego tuvieron la oportunidad de abordar un ejemplo práctico tanto de peritación como de aplicación real de la misma en la reparación de los daños.
Los responsables de los talleres que participaron en FIT fueron los protagonistas de la última jornada formativa, en la que tuvieron oportunidad de repasar todo lo expuesto durante las jornadas anteriores, pero también de analizar y debatir sobre los comentarios y aportaciones de los anteriores cursillistas.
Todo ello, con el objetivo de desarrollar ideas concretas que aplicar a sus negocios para optimizar todos los procesos y métodos de trabajo, contribuyendo así no solo a la rentabilidad del taller, sino también a la satisfacción de los clientes y a mejorar la proyección del establecimiento en su entorno.
FIT no solo sirvió como experiencia formativa en la que aprender nuevas técnicas de trabajo, sino que los asistentes quedaron muy satisfechos con la metodología de trabajo, en la que cada uno de los participantes tenía que plasmar y argumentar sus ejemplos frente al resto, lo que derivó en un debate productivo y muy enriquecedor para todas las partes.
Uno de los aspectos que más interés generó fue el sistema One Visit, sobre todo al constatar los importantes ahorros que supone su implementación, tanto en materiales, como en mano de obra y en costes energéticos.