Randstad Research, el centro de estudios y análisis del grupo Randstad en España, ha presentado la segunda edición del “Estudio prospectivo del sector Automoción” junto al Clúster de Automoción de Aragón (CAAR) en Zaragoza. Al igual que en la edición anterior, este informe analiza la situación del sector, las previsiones de contratación y crecimiento y cuáles son los retos a los que se enfrentará en 2018.

Randstad Research destaca que el 67% de las empresas del sector prevé aumentar su plantilla en los próximos doce meses, un porcentaje que supone un descenso respecto al ejercicio anterior, cuando el 75% de las empresas encuestadas aseguraba que su previsión era incorporar a nuevos profesionales a su plantilla. A pesar de este descenso, sí está en línea (incluso un poco por encima) con el 65% de empresas que contrataron trabajadores durante 2017.

Además, el estudio destaca que más de la mitad de las empresas asegura que el déficit de talento es uno de los retos a los que se enfrenta el sector. En concreto, el 54% asevera que la escasez de los profesionales adecuados es un problema para el desarrollo del sector automovilístico. Sin embargo, respecto al año anterior, las compañías se muestran más optimistas respecto al déficit de talento, ya que en 2017 esta cifra se situó en el 62%. El 54% también considera que este problema se va a agravar en los próximos doce meses.

Uno de los motivos por los que la automoción registra mayores dificultades a la hora de encontrar profesionales adecuados es debido a la alta especialización que necesitan algunos de sus trabajadores. Según Randstad Research, “la digitalización del mercado laboral está demandando nuevos perfiles profesionales y es imprescindible para las empresas atraer y retener a los trabajadores adecuados para poder crecer, ya que los recursos humanos son una ventaja diferencial determinante respecto a la competencia”.

Por otro lado, las empresas encuestadas se han mostrado más optimistas que en la edición anterior sobre el potencial de crecimiento del sector, con posibilidades de crecer para un 63%. Sin embrago, se muestran más preocupados por la llegada de competidores disruptivos que hace un año, inquietud que se detecta en el 58% de las empresas, frente a un 46% de 2017.