La caída de ventas de vehículos diésel y la entrada en vigor del nuevo test de emisiones WLTP ha supuesto la pérdida de casi 35.000 puestos de trabajo en el conjunto de la industria del automóvil de España, según denuncia la Federación de Industria de UGT (UGT FICA) y publica el portal Coche Global. Este dato es fruto del encuentro mantenido por representantes del sindicato en todas las fábricas de automoción del país, reunidos con el responsable sectorial de UGT FICA, Jordi Carmona.

“Esta presión sobre el diésel, unida a la nueva directriz sobre homologaciones de motores, ha supuesto hasta el momento la pérdida de cerca de 35.000 puestos de trabajo a nivel nacional, por lo que exigimos una transición coherente y pausada articulada en torno a un Pacto de Estado por la Industria que frene esta sangría de pérdida de empleo en el sector”, afirma UGT en un comunicado.

Esta caída del empleo que denuncia UGT se concreta en la supresión de algunos turnos de trabajo en plantas de producción y en las factorías que les suministran componentes. Para el sindicato, es urgente poner en marcha un plan industrial para afrontar los retos de futuro del sector y en el que los agentes sociales tengan una participación activa.

En caso de que no llegue ese plan para ayudar a la industria o que se tomen medidas lesivas para el tejido productivo, supondrá un “riesgo potencial”, según UGT, para los más de dos millones de puestos de trabajo directos e indirectos con que cuenta el sector en España.