Los principales afectados por los recortes serán los trabajadores de las fábricas dedicadas a la producción de vehículos, ya que los datos de PwC apuntan que hasta un 60% de los operarios perderán su trabajo para el 2030, sustituyéndose por tecnología autónoma y movilidad compartida que revolucionarán la forma de producir vehículos en el futuro.

A pesar de esta caída, los ingenieros de datos y software duplicarán sus contrataciones de cara a 2050, con aumentos de hasta un 80% y un 90%, respectivamente, según el estudio de PwC recogido por Faconauto.

“Los empleados que conserven su trabajo necesitarán adquirir nuevas habilidades”, apunta el documento. “Los fabricantes de automóviles deberán convertirse en gestores de datos y entender su nuevo rol como proveedores de servicios de movilidad, además de ensambladores de coches”.