El estudio de la Asociación Europea de Contratistas Eléctricos tiene en cuenta todas las partes involucradas en la cadena de valor necesarias para impulsar el coche eléctrico, incluyendo la fabricación de baterías y cargadores, la instalación, la operación y mantenimiento de puntos de recarga y la conexión.

La AIE destaca que, de los 200.000 nuevos empleos, el segmento en el que más se generarán será el de mantenimiento de baterías para vehículos eléctricos, con 77.000 nuevos puestos en 2030, informa Europa Press.

Por su parte, la fabricación de baterías generará 34.800 nuevos empleos, el 17% del total, mientras que en tercer lugar se encuentra el segmento de la instalación de los cargadores de baterías, donde se crearán 21.400 puestos, un 11% del total.

Según Oddvin Breiteig, experto en electromovilidad de la AIE, “la instalación de puntos de recarga también se realizará en paralaleo con las redes inteligentes y las soluciones de construcción, como la instalación de sistemas de energía solar fotovoltaica y baterías”. Además de los beneficios ambientales, Breiteig cree que “existe un potencial económico innegable en el cambio a la movidad eléctrica”.