Sacar el brazo por la ventanilla del coche es una de las prácticas más comunes de los conductores durante los meses de verano. Sin embargo, este gesto también se ha convertido en uno de los principales riesgos de la temporada, pues en caso de accidente, las secuelas físicas y, por consecuencia, económicas, pueden arruinar rápidamente las vacaciones.

Con el fin de evitar estos accidentes, la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) ha lanzado #brazoizquierdoalvolante, una campaña que busca concienciar a los conductores y copilotos sobre los riesgos de tener los brazos fuera de la ventanilla del coche. Y es que los riesgos de amputación total, parcial o aplastamiento de la extremidad son muy elevados, una situación que se produce, generalmente, por avulsión al quedar la extremidad enganchada a otro objeto, que lo cortará o aplastará mientras el coche se desplaza de forma accidental.

Desde Indemnización por Accidente quieren destacar que es importante seguir la normativa de seguridad para reducir el número de accidentes y minimizar las consecuencias de los mismos cuando suceden. Además, que estas no solo son físicas, sino también económicas. Por ejemplo, en España puedes recibir una multa por reposar el brazo fuera de la ventanilla o poner los pies sobre el salpicadero, otra de las prácticas comunes en los viajes de verano. El Reglamento General de Circulación establece que está prohibido “conducir de modo negligente o temerario” (Artículo 3.1) y “que los conductores deberán estar en todo momento en condiciones de controlar sus vehículos” (Artículo 17,1). En este orden de ideas, los agentes de tráfico pueden proceder a establecer una sanción, pues dicha acción limita el control sobre el vehículo y constituye un modo negligente de conducir. La multa puede alcanzar los 80 euros.