Desde Continental han confirmado que se encuentra “en las primeras etapas de analizar cómo nuestra organización puede ser aún más flexible en respuesta al entorno cambiante en la industria del automóvil”. En este proceso ya abierto, la compañía cuenta con el apoyo de asesores externos, pero, “hasta la fecha, no hay planes que puedan enviarse para su aprobación”, afirma Continental en un comunicado oficial, para salir al paso de las informaciones publicadas por Bloomberg.

Una reorganización en el fabricante de componentes vendría en un momento en que la industria se enfrenta a un cambio trascendental en los vehículos eléctricos y de conducción autónoma. Otras compañías como Daimler y los proveedores Delphi y Autoliv también han llevado a cabo cambios recientes en la forma en que están organizados, recoge una información de Automotive News.

Cualquier movimiento de Continental necesitará la bendición de la familia Schaeffler, el mayor accionista con una participación de aproximadamente el 45%. En el punto álgido de la crisis financiera de 2008, la empresa estuvo a punto de declararse en quiebra cuando su enfoque de adquisición de 17.000 millones de euros para Continental resultó contraproducente.

Ahora, Continental está hablando con los asesores sobre una importante revisión, según Bloomberg News. Esas discusiones podrían hacer que Continental cree listas separadas para algunos de sus negocios, posiblemente bajo una compañía holding.