¿Qué cualidades se espera de un profesional del taller? ¿Cuáles son las características que lo definen? A continuación, Loctite destaca en el Blog Ruta 401 las diez virtudes que comparten todos los profesionales del taller.

1. Capacidad de liderazgo. No es necesario ser el jefe para ser un líder, aunque sí es cierto que un jefe debe ser un buen líder. Una persona con capacidad de liderazgo también es aquella que sabe sobreponerse a los problemas, que nunca tira la toalla o que está ahí cuando sus compañeros necesitan consejo.

2. Capacidad de gestión. Un buen profesional del taller debe saber gestionar un equipo de trabajo, en caso de tener profesionales a su cargo. Pero, a su vez, cada operario del taller debe saber gestionar también su propio tiempo y su volumen de tareas para cumplir los plazos de entrega y los tiempos de reparación.

3. Responsabilidad. El profesional del taller ha de ser consciente de la responsabilidad que tiene su trabajo; la seguridad de muchas personas está en juego. Asimismo, tiene que responder ante los clientes en cualquier situación, demostrando con hechos que el taller vela por sus intereses.

4. Honestidad. Decir la verdad es importante en todos los aspectos de la vida y en cualquier negocio. La transparencia, la sinceridad y la honestidad son cualidades que se esperan de cualquier profesional del taller. Esta es la mejor manera de crear lazos más estrechos con los clientes y obtener mayores tasas de fidelización.

5. Compañerismo. El trabajo en equipo es fundamental en cualquier taller, sobre todo cuando se tiene que hacer frente a un volumen de reparaciones importante. Cada profesional debe tener muy bien definidas sus funciones y no pisar las de los demás. Sin embargo, también es positivo ayudar al compañero cuando lo necesita o, al menos, no entorpecer su labor.

6. Habilidad. La gran mayoría de tareas que se realizan en un taller de reparación no dejan de ser trabajos manuales para los que se requiere una cierta habilidad. La pericia para los trabajos manuales siempre es de agradecer en un profesional del taller y, para ello, la experiencia es muy importante.

7. Humildad. El sector automotriz avanza sin descanso y, continuamente, aparecen nuevos modelos, nuevas tecnologías y nuevos equipos más modernos y evolucionados. Por eso, nunca hay que pensar que se sabe todo. Hay que tener humildad y no perder nunca las ganas de seguir aprendiendo. Un gran profesional nunca sabe lo suficiente y ha de estar dispuesto a reciclar sus conocimientos y metodologías continuamente.

8. Paciencia. El profesional del taller no sólo se enfrenta a los vehículos, sino que también tiene que tratar cara a cara con los clientes. Con ellos, pueden darse situaciones complicadas o tensas, en las que es necesario mantener la calma y adoptar una actitud paciente, dialogante y comprensiva. Al final, el trabajo en el taller también es de cara al público, con todo lo que ello comporta.

9. Apasionado del motor. Más que de una virtud se trata de una característica, un rasgo esperable en un profesional del sector. Ser un apasionado del motor y de la competición suele implicar que al profesional le atrae este mundo más allá de su trabajo y que suele estar interesado por todo lo que tenga que ver con coches, motos o, en definitiva, vehículos a motor.

10. Simpatía. La simpatía y el buen humor no lo agradecen sólo los clientes, sino que también es algo básico para fomentar el buen ambiente en el entorno de trabajo.