Teniendo en cuenta que en el mes de agosto se prevén unos 46 millones de desplazamientos en las carreteras españolas, el distribuidor de neumáticos salmantino Grupo Andrés ha hecho público un decálogo de los diez problemas más comunes que se pueden producir con los neumáticos y cómo prevenirlos.

1. Mayor Desgaste: Los distintos componentes del neumático sufren mucho más por el uso en trayectos de largo recorrido y por las altas temperaturas que alcanza el asfalto, que llega hasta 10 grados por encima de la temperatura ambiente.

2. Deformación: El desgaste es, en ocasiones, irregular debido a errores en la alineación, problemas de amortiguación o presión inadecuada. Por tanto, se observan deformación de las ruedas. Cuando el neumático adquiere forma ovalada y se desgasta más en la banda central, es porque la presión es excesiva o la alineación de la dirección es demasiado abierta. Si el desgaste se produce en los bordes, significa que la presión es muy baja, hay sobrecarga o una alineación va muy cerrada.

3. Pérdida De Presión: La disminución de la presión pueden deberse a la pérdida de los tapones de válvula, en cuyo caso, además, puede hacer entrado agua, la orina de los perros, etc.

4. Mala Amortiguación: Los amortiguadores se van degradando poco a poco y sin casi darnos cuenta repercuten en la duración del neumático, reduciéndola hasta en un 50%.

5. Aparcamiento Inadecuado: Las maniobras de aparcamiento también son un riesgo para los neumáticos. Los golpes con los bordillos abren paso a los peligrosos reventones.

6. Frenazos Bruscos: En los atascos o en momentos en los que hay tráfico intenso se comenten errores de conducción que perjudican igualmente el estado de los neumáticos, como frenazos bruscos, cambios constantes de marcha, o incorrecto trazado de las curvas.

7. Distancia de Frenado y Aquaplanning: La presión baja también conlleva un aumento en la distancia de frenado y si añadimos suelo mojado, aumentan los riesgos exponencialmente y es el momento de temer al aguaplaning.

8. Menor Adherencia al Alfalto: Si la presión de las ruedas es demasiado elevada, disminuye la capacidad de adherencia al asfalto, con el peligro que eso conlleva, además, de hacer la conducción más dura e incómoda.

9. Arena: Un factor externo que desvirtúa la eficacia de los neumáticos es la arena, que se acumula en las bandas de rodadura, lo que interfiere en la capacidad de agarre cuando se pasa al asfalto.

10. Multas: Por último, no revisar el estado de las ruedas del coche puede tocar gravemente el bolsillo, ya que si la profundidad del dibujo es inferior a 1,6 milímetros, puede suponer una multa de 200 euros por cada neumático afectado o si el deterioro es en los cuatro puede llevar a la inmovilización temporal del vehículo para evitar males mayores.