El último informe de Acierto.com revela que durante las festividades, como Halloween, se incrementa el consumo de alcohol durante la noche, así como las posibilidades de coger el coche bajo sus efectos. En concreto, el análisis revela que más del 42% de los encuestados reconoce haber conducido después de haber consumido alcohol. Y, de entre ellos, casi dos de cada cinco afirma directamente que lo ha hecho ebrio.

"Las pólizas de automóvil están pensadas para hacerse cargo de aquellos siniestros en los que somos culpables pero que, obviamente, no incurren en una ilegalidad como la de circular bajo los efectos del alcohol", incide Carlos Brüggemann, cofundador de Acierto.com. De hecho, la compañía de seguros de coche se hará cargo de los gastos en primera instancia (como responsable subsidiario) pero, si se demuestra que el conductor estaba ebrio, podrá ejercer el derecho de repetición; es decir, reclamarle los daños.

"A efectos prácticos, circular ebrio es como conducir sin seguro de coche y, teniendo en cuenta que las indemnizaciones por daños en accidentes pueden superar el millón de euros, hacerlo puede tener consecuencias gravísimas no sólo para los demás, sino también para nosotros y los nuestros", añade Brüggemann.

Además, los números ponen de manifiesto una normalización en el consumo de alcohol entre los españoles, algo que puede provocar que se infravaloren los efectos que tiene y que muchos conductores no piensen que están superando la tasa permitida. “Además son muchos los que creen a pies juntillas en mitos urbanos como que si se acompaña de una comida muy abundante, de un café o una siesta se elimina más fácilmente”, apunta cofundador de Acierto.com.

Además, el comparador alerta de que no es un problema único de los conductores de coche, sino que también afecta a los ciclistas y peatones. Por ejemplo, tres de cada cinco peatones reconocen que no cruzan por los lugares habilitados y casi el 40% que circula mirando la pantalla de su móvil. Por no hablar de las multas aparejadas, que alcanzan los mil euros si nos vemos envueltos en un accidente de tráfico como peatones y se descubre que nos encontramos bajo los efectos de las drogas o el alcohol. En el caso de los ciclistas, hasta el 40% ignora la normativa que le afecta e incluso no sabe cuándo tiene que usar el casco (o no) obligatoriamente.