Imprefil explica como abordar la gestión de obsoletos

Imprefil explica como abordar la gestión de obsoletos

Obsoleto es una palabra tabú en el mundo del recambio, de la que nadie quiere ni oír hablar, pero que hay que convivir con ella”, aseguran desde Imprefil, que destaca el almacén como “el corazón de una empresa de distribución y servicio”, y la necesidad de que esté “lo más sano posible”. La manera ideal y más eficaz de mantener el almacén “sano” es conseguir en tiempo real que la valoración del mismo sea lo más veraz posible. Esto se consigue asignando el valor real a cada una de las piezas almacenadas.

Imprefil explica que una pieza que se vende de forma recurrente, conserva su valor de adquisición de forma permanente; “es decir, es como tener dinero en el banco”. “¿Pero qué pasa con aquellas piezas que por un motivo u otro dejan de comercializarse?”, se preguntan desde la empresa que, en su opinión, “hay que asumir con responsabilidad que perderán su valor a lo largo del tiempo”. La depreciación es la pérdida de valor que sufre un activo y hace referencia al desgaste o agotamiento que éste sufre a lo largo del tiempo. La depreciación es una pérdida y, como tal, hay que imputarla al resultado del ejercicio.

Si durante cinco años consecutivos una pieza no se mueve, habrá perdido casi el 80% de su valor de adquisición. “Esto en sí no tiene por qué ser un problema, ya que si al sexto año la vendo recuperaré como ganancia neta todo lo perdido en esos años, pero si no se vende nunca, no seamos ingenuos, esa pieza valdrá cero euros”. Esto puede entenderse mejor, según Imprefil, con el siguiente ejemplo: “si una tienda de electrodomésticos siguiera teniendo un stock importante de reproductores de vídeo VHS, todos estaremos de acuerdo en que, a día de hoy, estos reproductores no pueden seguir conservando su valor de adquisición de los años 90 (unas 100.000 pesetas – 600 euros). ¿Verdad que no tiene ningún sentido?”.

Los criterios de depreciación son libres con unos mínimos y máximos legales en función del tipo de producto y circunstancias. En cualquier caso, es obligación de la dirección de la compañía aplicar uno concreto para ajustar el valor de los recambios año a año.

“Al final lo que subyace sobre este tema -continúan desde la compañía-, es que hay muchas empresas del sector de recambios que no realizan estos ejercicios de depreciación, con lo que sus partidas contables de ‘Existencias’ en los balances de situación de la empresa estén sobrevalorados y la imagen contable de la misma está inflada como un globo. Esto es relativamente fácil de ver. Siempre hay una proporcionalidad entre las ventas y el nivel de existencias, si no se cumple más o menos, algo está enfermo”.

Imprefil sigue sumando nuevos productos de calidad a su catálogo y continúa apostando por la innovación y la búsqueda de las novedades demandadas por un mercado en constante cambio. Imprefil, comprometida con la calidad, lleva certificada bajo las diferentes normas ISO 9000 desde el año 1999. Esto garantiza que la compañía esta auditada por organismos internaciones de la máxima solvencia.

En palabras de Jesús Villafañez, consejero delegado y CEO de Imprefil Distribuciones, “llevamos casi 20 años comprometidos en un sistema eficiente de mejora continua, buscando ofrecer la mejor calidad en los productos y servicios y así trasladar estos beneficios a tantos clientes que han depositado la confianza en nosotros”.

Deja un comentario