FotoCetraaLa desaparición del responsable técnico de taller conlleva la proliferación de centros de reparación que no controlan el destino de los residuos considerados como peligrosos por la propia administración, además del uso cada vez más frecuente de recambios sin ningún control de calidad. Podrá servir de abono, al mismo tiempo, a la economía sumergida y al intrusismo.

La figura del responsable técnico se creó en 2.001 para que todos los talleres dispusieran de, al menos, un profesional con titulación de FP o un curso equivalente de 100 horas y una experiencia mínima de cuatro años en el sector.

Para Fautcova (Federación de Automoción de la Comunidad Valenciana), la desaparición de esta figura no sólo supone favorecer el intrusismo y la economía sumergida entre las empresas del sector, sino que afecta a la seguridad vial, “produciéndose un mayor número de accidentes de coche por reparaciones hechas por manos inexpertas y con los medios no adecuados”.

Fautcova, junto a las organizaciones empresariales del sector metalmecánico de Valencia, Alicante y Castellón, ha solicitado reiteradamente la búsqueda de alternativas a esta situación, partiendo de soluciones a las de otras comunidades, como Galicia y Cataluña, que no han suprimido el marco regulatorio del responsable técnico de taller.