Según un Estudio de Transport and Environment en el que han participado las marcas de la Alianza Nissan y Renault, la electrificación del transporte podría proporcionar unos impactos muy positivos a nuestro país. En un escenario en el que el 50% de los vehículos fueran electrificados, el PIB español crecería en 3.200 millones de euros y se crearían 23.000 nuevos puestos de trabajo, además de haber mayor renta disponible para los ciudadanos gracias a los ahorros del vehículo electrificado, lo que significaría un mayor atracción para inversiones por parte de la industria hacia nuestro país y conllevaría una importante reducción de emisiones: 28% de CO2 y 89% de NOx.

Así se puso sobre la mesa en la cuarta edición del Foro Nissan, celebrada el 4 de octubre en Madrid, en el que el constructor anunció que, en 2019, y a través de un Acuerdo con Easycharger y gracias en parte al Plan Movalt de Infraestructuras, habrá 100 nuevos puntos de carga rápida en las principales vías de toda España; es decir, un punto cada 150 kilómetros.

Nissan también anunció nuevas iniciativas como la proliferación en los Parkings de Indigo de puntos de carga para todos los usuarios del vehículo eléctrico o el sistema de generación de energía para carga de vehículos eléctricos, instalados en las Oficinas Centrales de Nissan en Barcelona.

En palabras de Marco Toro, consejero director general de Nissan Iberia, “los impactos de la electrificación del transporte en la economía a través del PIB y empleo tiene que ayudar a las Administraciones de todo tipo en España a impulsar, de manera rápida y coordinada, los planes para impulsar esta tecnología que, además de suponer una oportunidad industrial para España, nos llevaría a una reducción significativa de emisiones, haría crecer el PIB y el empleo español y aumentaría la renta disponible de los usuarios del coche eléctrico”.

Toro añadió que “Alemania se ha convertido en el principal mercado en volumen del vehículo eléctrico en sólo dos años desde la puesta en marcha de su plan para cuatro años. Está claro que un Plan Integral que abarque incentivos a la compra, fiscalidad, incentivos al uso, infraestructura y normativa, colaboración público privada y una comunicación adecuada, proporcionaría a España un lugar destacado en el desarrollo de una movilidad cero emisiones”.

Por su parte, Miguel Arias Cañete, Comisario de Acción por el Clima y Energía de la Comisión Europea, habló de la aceleración del mercado de vehículo eléctrico y, en ese sentido, aludió a que esto requiere un desarrollo paralelo de las infraestructuras de recarga. “En España, tenemos 1.754 puntos de recarga públicos y para alcanzar el objetivo de la reducción de emisiones del 30%, deberíamos disponer de 220.000 puntos públicos de recarga. Bajo este contexto, la Unión Europea ha puesto en marcha una legislación ambiciosa de reducción de emisiones de CO2 que debe conducir a una mayor electrificación en el sector del transporte”.

En su intervención, Hugo Morán Fernández, secretario de Estado de Medio Ambiente del Ministerio para la Transición Ecológica, afirmó que “es inviable conseguir objetivos de salud personal mínimos si no se consigue un estatus de salud ambiental suficiente y la política debe responder. Tenemos que ser capaces de trasladar al conjunto de los actores que no va a haber marcha atrás porque el reto va a significar una movilización de recursos que necesitan sumar los recursos privados, públicos y la complicidad del conjunto de la sociedad. Debemos trasladar un marco normativo con incentivos suficientemente claros para que el sector del transporte se convierta en el actor principal del proceso de electrificación”.

Durante la clausura del acto, Galo Gutiérrez Monzonis, director general de Industria y Pyme del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, indicó que “los retos a los que se enfrenta el sector no pueden afrontarse desde un único punto de vista. Es necesario realizarlo de forma transversal transformando las capacidades industriales que el sector de la automoción tiene en España y los puestos de trabajo cualificados que genera. Hay que trabajar desde todos los niveles de la Administración de manera coordinada en sus medidas y acciones, y siempre en colaboración con las empresas de la cadena de valor del sector. Sólo de esta manera lograremos alcanzar los objetivos fijados y conseguir la transformación que el sector necesita para ser sostenibles”.

Según el representante del Ministerio, “estamos comprometidos con el impulso de los vehículos de energías alternativas y, en especial, del vehículo eléctrico, así como con el desarrollo de la infraestructura asociada por diversos motivos: la obligación de la descarbonización progresiva del transporte, la reducción de emisiones, la diversificación y el ahorro energético, la reducción de la dependencia del petróleo y la mejora de la balanza comercial, sin olvidar la oportunidad comercial y económica que supone para España seguir liderando el sector en este tipo de vehículos”.