El constructor de automóviles Nissan ha llegado a un acuerdo para vender su negocio de baterías eléctricas y las plantas productivas asociadas al grupo energético Envision. Así, Envision se ha comprometido a adquirir la filial de Nissan, denominada Automotive Energy Supply Corporation (AESC), y también las operaciones de producción de baterías en Smyrna (Estados Unidos) y en Sunderland (Reino Unido). Envision también se hará con las actividades de desarrollo de baterías y de ingeniería de producción de la firma automovilística en Japón, situadas en las plantas de Oppama, Atsugi y Zama.

Este acuerdo contempla que toda la plantilla de las plantas afectadas por la operación seguirá trabajando, mientras que la sede central y los centros de desarrollo del negocio se mantendrán localizados en Japón.

Los términos del contrato indican que la operación está pendiente de la aprobación de las autoridades de competencia, al tiempo que apuntan que Nissan mantendrá un 25% del capital de la nueva compañía formada por Envision.